domingo, 4 de noviembre de 2012

1947. Inicio del proceso de descolonización y el "fin" de los imperios coloniales: India y Pakistán



El proceso de descolonización iniciado en las primeras décadas del siglo veinte alcanzó un impulso mayor tras la Segunda Guerra Mundial; las aspiraciones nacionalistas se reforzaban frente a los maltrechos imperios coloniales, y un nuevo orden mundial que necesitaba estados independientes para comerciar.

El proceso de descolonización

A partir de la Segunda Guerra Mundial los imperios coloniales que varios países europeos mantenían en Asia, África y Oceania comenzaron a desmoronarse.
El punto de partida se dio en 1947, cuando Gran Bretaña debió conceder la independencia a la India, Pakistán, Birmania y Ceilán.
A lo largo de las siguientes décadas aparecerían nuevos países independientes, nuevos miembros de las Naciones Unidas y abundantes brotes de reacción -generalmente violenta- contra la arrogancia hegemónica europea que le había pemitido a este continente consolidar en el siglo XIX el control de buena parte del mundo.
Durante la postguerra la descolonización asumió un valor inseparable del derecho a la libertad y a la dignidad de los pueblos hasta entonces sometidos.

África, que en su casi totalidad -a excepción de Liberia- había estado bajo el estatuto colonial a comienzos de este siglo, fue el escenario central del fenómeno. Allí se destacaba la presencia de Inglaterra (una cadena de posesiones desde el Cabo hasta El Cairo) y de Francia (Argelia, El Sahara, Marruecos y la zona ecuatorial), además de Bélgica (Congo), Portugal (Mozambique, Angola), Italia y España.

El proceso de emancipación se aceleró a fines de los años 50 y prosiguió en la década del '60, con la libertad de 22 países más, entre ellos Kenia, Ghana, Madagascar, Argelia y Nigeria. Esta separación de las metrópolis provocó luego frecuentes inestabilidades políticas y guerras regionales, que en ocasiones se han prolongado hasta hoy.




LA DESCOLONIZACIÓN TRAS LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL
Pese a que en las primeras cuatro décadas del siglo XX, la mayoría de los países del Cercano Oriente habían conquistado la independencia, con el fin de la Segunda Guerra Mundial aún quedaban vestigios en Asia y África, de los viejos colonialismos europeos que habían dominado grandes zonas del mundo durante el siglo XIX.


UNIÓN INDIA
La efervescencia nacionalista fue continua en la India, aun antes del último conflicto mundial, especialmente desde las campañas de resistencia pasiva promovidas por Gandhi, precursor del movimiento de independencia.

Los británicos, debido a las crecientes manifestaciones de nacionalismo indio, fueron otorgando ciertos derechos políticos como la Ley de Gobierno de India que preveia entre otras el establecimiento de cuerpos legislativos autónomos en las provinicias de la India británica, la creación de un gobierno representativo de las provincias y los estados principescos y la protección a las minorías musulmanas. También preveía una legislatura nacional bicameral, pero con un brazo ejecutivo bajo el control británico. Esta ley, en principio aceptada, no cambió el deseo de los nacionalistas indios de obtener la independencia total.


Con el comienzo de la Segunda Guerra Mundial el virrey de la India, Victor Alexander John Hope, Marqués de Linlithgow, declaró la guerra a Alemania en nombre de la India. Este paso, dado de acuerdo con la Constitución de 1937 pero sin consultar a los jefes indios, alejó a Gandhi y a importantes sectores del Congreso Nacional Indio. Los nacionalistas indios reanudaron sus manifestaciones de desobediencia civil e intensificaron la campaña por un autogobierno inmediato, designándolo como su precio por la cooperación en la guerra.
 Terminada la guerra, el gobierno británico no trató de eludir sus promesas de tomar en consideración las reinvindicaciones indias. Antes de un año, eran convocadas elecciones constitucionales en la India -julio de 1946-, y el Partido del Congreso, dirigido por Nehru, obtuvo la mayoría absoluta de los escaños.
Los representantes de la Liga Musulmana no quisieron participar en aquella asamblea, exigiendo la creación de un estado musulmán independiente y, a tal efecto, en junio de 1947 -bajo lel auspicio de los británicos- quedó decidida la partición en dos estados -Indostán y Pakistán-, proclamándose poco después la independencia de los grandes dominios.
Los ingleses abandonaron desde el punto de vista político la península indostánica, pero las tensiones producidas por la abolición del régimen de castas, la absorción de los estados principescos, las transferencias y cambios de tribus y poblaciones de unas comarcas a otras, provocaron motines, persecusiones y matanzas.

En enero de 1948, Gandhi sucumbía asesinado por un partidario del sistema de castas y, en setiembre del mismo año, fallecía Ali Jinnah, dirigente de la Liga Musulmana y del Pakistán. Aunque luego la hostilidad entre los dos estados disminuyó algo, continuaron observándose con recelo, porque ambos reivindicaban para sí -y siguen reivindicándola- la zona de Cachemira, situada al norte del país.
Los nuevos estados de la India y Pakistán fueron creados a partir de criterios religiosos. Las áreas habitadas sobre todo por los hindúes fueron asignadas a la India y aquellas con una mayoría de población musulmana a Pakistán.
Debido a que la abrumadora mayoría de la población del subcontinente indio es hindú, la división dio como resultado la inclusión dentro de la Unión India, como se llamaba el país entonces, de la mayor parte de los 562 estados principescos que existían antes del 15 de agosto de 1947 así como la mayoría de las provincias británicas.
El fin del mandato británico fue recibido con entusiasmo por indios de cada fe religiosa y creencia política. El 15 de agosto de 1947, señalado oficialmente como el día de la independencia india, tuvieron lugar ceremonias de celebración en todas las partes del subcontinente y en las comunidades indias en el extranjero. Estas ceremonias, sin embargo, tuvieron lugar en contraste con un fondo ominoso de antagonismo entre los hindúes y musulmanes, y entre los sijs y los musulmanes, especialmente enconados en regiones compartidas casi por igual por miembros de las diferentes creencias. Esto tuvo como consecuencia migraciones de pueblos hacia uno y otro lado de la frontera entre los dos nuevos países.

Guerra en Cachemira
Cachemira, un estado principesco habitado sobre todo por musulmanes pero gobernado por un hindú, se convirtió en el siguiente gran foco de fricción entre la India y Pakistán. 
El 24 de octubre de 1947 insurgentes musulmanes apoyados por correligionarios invasores procedentes de la provincia de la Frontera Noroccidental de Pakistán, proclamaron el establecimiento de un gobierno provisional de Cachemira. Tres días más tarde Hari Singh, el maharaja hindú de Cachemira, anunció la entrada de Cachemira en la Unión India.
Al aprobar la decisión del maharaja y con la promesa de un plebiscito después de restaurar la paz, el gobierno indio mandó tropas a Srinagar, capital de Cachemira y principal objetivo de los insurgentes. La agitación política en Cachemira estaba dirigida por Sheikh Abdullah, el dirigente del mayor partido secular de la región, quien estaba a favor de la entrada de Cachemira en la India. Las hostilidades pronto adquirieron proporciones serias y en el año nuevo de 1948 el gobierno indio formuló una queja formal ante el Consejo de Seguridad de la ONU, en el que acusaba a Pakistán de prestar ayuda a los insurgentes musulmanes.
A pesar de los repetidos intentos del Consejo de Seguridad para obtener una tregua en el área en conflicto, las luchas continuaron durante todo 1948. Los esfuerzos pacificadores del Consejo de Seguridad al final tuvieron éxito en enero de 1949, cuando tanto la India como Pakistán aceptaron las propuestas de un plebiscito sobre el futuro político de Cachemira, que se realizó bajo los auspicios de la ONU. Ambos gobiernos emitieron las órdenes de alto el fuego el mismo día. Entre otras cosas, el plan de la ONU estipulaba la retirada de las tropas de combate del estado, la vuelta de los refugiados deseosos de participar en el plebiscito y un voto libre e imparcial bajo la dirección de una personalidad de alto prestigio internacional. En marzo de 1949 el Secretario General de la ONU, Trygve Lie, eligió al almirante norteamericano Chester W. Nimitz como administrador del plebiscito de Cachemira.
Aunque la India y Pakistán acordaron, en julio de 1949, una línea que demarcara sus zonas respectivas de ocupación en Cachemira, las dos naciones fueron incapaces de solucionar sus diferencias sobre los términos del plebiscito propuesto. El punto muerto se debía sobre todo a la insistencia de la India de que las tropas pakistaníes abandonaran el territorio en disputa antes del plebiscito y la negativa de Pakistán de salir de allí a menos que los indios hicieran lo mismo.
Primeros años como República
La Asamblea Constituyente India aprobó una Constitución republicana para la Unión el 26 de noviembre de 1949. Estaba compuesta por un preámbulo, 395 artículos y 8 apéndices; el documento demostró ser más voluminoso que cualquier otro cuerpo de leyes orgánicas existentes. Una de las características de la Constitución es un cláusula declarando ilegal la intocabilidad, antigua costumbre de las castas que había condenado a unos 40 millones de hindúes a la degradación social y económica. El discípulo de Gandhi y líder del Congreso de toda la India, Rajendra Prasad, fue elegido como primer presidente de la república en enero de 1950. Tal como estaba previsto por la constitución, la república se proclamó el 26 de enero. La Asamblea Constituyente se reconstituyó entonces en un parlamento provisional y Jawaharlal Nehru fue elegido primer ministro.


No alineamiento
Durante su primer año como república, la India fue adquiriendo un papel más destacado en los asuntos internacionales, en especial en las deliberaciones y actividades de la ONU. El gobierno de Nehru, que se había adherido a políticas que se desarrollaron en el periodo anterior a la república, mantuvo una posición neutral con respecto a la Guerra fría entre el bloque soviético y las democracias occidentales.
Durante su período gubernamental, Nehru osciló entre los dos bloques, el norteamericano y el soviético, observando una política de neutralidad, lo que le granjeó cierto influjo y simpatías.
Junto con Josip Broz (Tito) presidente de Yugoslavia y Gamal Abdel Nasser de Egipto, formaron la Organización de Estados no-Alineados, un grupo de Estados que declaraban su neutralidad ante el enfrentamiento Este-Oeste durante la Guerra Fría.

Ayuda extranjera
Hay que destacar entre los asuntos nacionales que tuvieron lugar durante el primer año de mandato republicano una serie de desastres naturales, sobre todo una sequía prolongada en el sur de India y fuertes terremotos e inundaciones en Assam. De acuerdo con una estimación oficial hecha en noviembre de 1950 se perdieron unos 6 millones de toneladas de grano y otros alimentos. Durante el periodo de hambre que siguió, gran parte de la población se vio obligada a subsistir con una ración diaria de 57 gramos de arroz.
El gobierno comenzó a aplicar políticas de control de la natalidad, así como una reestructura de los métodos tradicionales agrícolas, planes de irrigación y proyectos hidroeléctricos así como de  fomento al desarrollo industrial.
En diciembre de 1950, la India pidió a Estados Unidos ayuda en alimentos por un valor de 200 millones de dólares. En febrero de 1951 el presidente norteamericano Harry S. Truman solicitó al congreso que promulgase una legislación que proporcionase dos millones de toneladas de grano para ayuda a la India. Esta petición levantó una oposición considerable en el Congreso, en especial a causa de la política india respecto a la guerra de Corea. Las restricciones indias a la exportación de ciertos materiales estratégicos también provocaron la oposición en el congreso a las medidas de ayuda. Nehru declaró que la India rechazaría aceptar ayuda "atada con hilos políticos" y en junio de 1951 el congreso aprobó por fin un préstamo de socorro de 190 millones de dólares. Así también durante el año 1952 aceptó cargamentos de alimentos, para socorrer el hambre, que procedían de la República Popular China y la Unión Soviética, pero sólo después de que ambos países accedieran a las estipulaciones indias en contra de unos posibles ‘hilos políticos’.
PAKISTÁN
La división del subcontinente indio -como ya se ha mencionado- provocó el traslado de la población. Aproximadamente 6 millones de hindúes y sijs salieron de Pakistán hacia la India, mientras que otros 8 millones de musulmanes hicieron el viaje contrario.
El traslado demográfico estuvo acompañado por un brote de violencia interétnica que provocó masacres y que reforzó el odio entre los dos países. La enemistad se intensificó más debido a los conflictos sobre la posesión de los antiguos estados nativos de la India. Casi la totalidad de esas 562 formas de gobierno ampliamente dispersas se unieron bien a la India o a Pakistán; sin embargo, los príncipes de Hiderabad, Junagat y Cachemira decidieron no unirse a ningún país.
El 15 de agosto de 1947 esos tres estados pasaron a ser técnicamente independientes, pero cuando el dirigente musulmán de Junagadh (de población predominantemente hindú) se unió a Pakistán un mes más tarde, la India se anexionó su territorio. El príncipe musulmán de Hiderabad (con mayoría de la población hindú) intentó posponer cualquier decisión, pero en setiembre de 1948 la India también se anexionó el territorio. El mandato hindú de Jammu y Cachemira, con un 85% de población musulmana, decidió unirse a la India.
Pakistán protestó ante estas anexiones que no respetaban los deseos y estalló la guerra entre ambos países. Aunque las Naciones Unidas posteriormente resolvieron que debía mantenerse un plebiscito bajo los auspicios de la ONU que determinara el futuro de Cachemira, la India continuó ocupando aproximadamente los dos tercios del estado y se negó a mantener el plebiscito. Este punto muerto, que todavía se mantiene, ha intensificado el recelo y el antagonismo entre los dos países.
El primer gobierno independiente de Pakistán estuvo encabezado por el primer ministro Liaqat Ali Khan. Muhammad Ali Jinnah fue el gobernador general hasta su muerte en 1948. Desde 1947 hasta 1951 el país tuvo una época de verdadera inestabilidad. El gobierno tuvo que repartir sus esfuerzos entre organizar los órganos e instituciones del nuevo Estado con la acogida de gran número de refugiados procedentes de la India, a los que se unió la actitud de dirigentes de los anteriores estados, que desafiaban su autoridad. Además, no consiguió atraer la esperanza popular, al fracasar el programa de reformas económicas y sociales.
En su política exterior Liaqat estableció relaciones amistosas con los Estados Unidos, con la visita al presidente Harry S. Truman en 1950. La visita de Liaqat a Estados Unidos ocasionó un distanciamiento entre las relaciones de Pakistán y la URSS, porque Liaqat había aceptado con anterioridad una invitación de Moscú que nunca realizó. Los Estados Unidos no dieron ayuda sustancial a Pakistán hasta tres años después, pero la URSS, el vecino más próximo a Pakistán, se sentía ofendido.
Después del asesinato de Liaqat en 1951, Jawaya Nazim al-Din, un paquistaní oriental que había sido gobernador general desde el fallecimiento de Jinnah, se convirtió en primer ministro. Sin embargo, incapaz de evitar el desgaste de la popularidad de la Liga Musulmana en Pakistán Oriental, fue obligado a ceder el cargo a otro paquistaní oriental, Muhammad Ali Bogra, en 1953.
Tras la derrota de la Liga Musulmana en las elecciones de Pakistán Oriental en 1954, el gobernador general disolvió la Asamblea constituyente por considerarla no representativa. La Liga Musulmana tampoco dominó la nueva Asamblea que se reunió en 1955. Chaudhri Muhammad Ali, un paquistaní occidental, sustituyó a Muhammad Ali Bogra. Al mismo tiempo, Iskandar Mirza se convirtió en el gobernador general del país.
La nueva Asamblea constituyente promulgó un proyecto de ley que organizaba las cuatro provincias de Pakistán Occidental en una unidad política y administrativa que se hizo efectiva en octubre de 1955. La Asamblea también promulgó una nueva Constitución, que se adoptó el 2 de marzo de 1956 y declaraba Pakistán como una república islámica. Mirza fue elegido presidente provisional.
A pesar de la nueva Constitución, la inestabilidad política continuó debido a que no hubo ningún partido mayoritario estable en la Asamblea Nacional. La inestabilidad política culminó con la toma del poder por parte del general Muhammad Ayyub Kan, comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, quien gobernó en forma absolutista durante más de diez años. Pese a ciertos progresos, como la formación de las "democracias básicas" -una especie de descentralización gubernamental con responsabilidades particulares de acuerdo a la escala en el gobierno- no logró resolver los problemas endémicos de la sociedad pakistaní.

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