Mostrando entradas con la etiqueta Mijail Gorbachov. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mijail Gorbachov. Mostrar todas las entradas

domingo, 3 de noviembre de 2013

El camino de Alemania hacia la reunificación. I



La política hacia Alemania oriental iniciada por Willy Brand, sumada a los cambios que se estaban produciendo en la Unión Soviética con la Perestroika, facilitaron el proceso de unificación de las dos Alemanias. La caída del muro de Berlín en 1989 será su símbolo más significativo.
 


El camino de Alemania hacia la reunificación
En 1969, la victoria del Partido Socialdemócrata (PSD) condujo a Willy Brandt, antiguo alcalde de Berlín Occidental, a la cancillería.
Éste inició la Ostpolitik ('política oriental') con el fin de mejorar relaciones políticas y comerciales con el bloque soviético. En 1970 firmó tratados de no agresión con la URSS y Polonia que confirmaron las fronteras existentes. Invirtiendo la política de Adenauer sobre Alemania Oriental, alcanzó un acuerdo con la República Democrática en 1972, que mejoraba el acceso de personas de Alemania Occidental a Berlín Occidental.
En 1973 los dos países se concedieron el reconocimiento diplomático mutuo y fueron admitidos en Naciones Unidas. Al año siguiente, Brandt dimitió cuando se descubrió que un miembro de sus empleados personales era un espía alemán oriental. Fue sucedido por Helmut Schmidt.
Schmidt se enfrentó a problemas internos que habían estado latentes desde finales de la década de 1960. La economía frenó su crecimiento como consecuencia de la crisis económica mundial de 1973 y aumentó el desempleo y la inflación. El país también se enfrentó al descontento estudiantil y a una ola de atentados, secuestros y asesinatos por organizaciones terroristas tales como el grupo Baader-Meinhof. En asuntos exteriores, Schmidt mantuvo la Ostpolitik de Brant en las relaciones con Alemania Oriental.

El gobierno de coalición socialdemócrata-liberal presidido por Schmidt ganó las elecciones de 1976 y 1980, pero en 1982 el Partido Liberal lo abandonó formando una nueva coalición liderada por el democristiano Helmut Kohl.
Helmut Kohl
En la década de 1980, la República Federal de Alemania surgió como un importante poder económico, junto con Japón y Estados Unidos. El liderazgo internacional de Alemania Occidental se hizo más destacado a finales de dicha década. La República Federal apoyó tanto el proceso unificador de Europa Occidental en la Comunidad Europea (actualmente denominada Unión Europea) como el nacimiento de las nuevas democracias en Europa Oriental. La coalición política de Kohl venció en las elecciones de 1983 y 1987. Las dos repúblicas alemanas alcanzaron mejores relaciones gracias a nuevos acuerdos financieros y de movilidad de la población en 1984, y el presidente de Alemania Oriental Erich Honecker realizó en 1987 su primera visita oficial a Alemania Occidental.
Reunificación
Con las reformas sociales y de la economía soviética introducidas por el líder soviético Mijaíl Gorbachov a finales de la década de 1980, los regímenes respaldados por los soviéticos en Europa Oriental comenzaron a perder el control sobre su población.
El gobierno comunista de la República Democrática de Alemania cayó en 1989, acontecimiento que alteró profundamente las relaciones entre las dos repúblicas alemanas.
Con la caída del Muro de Berlín y otras barreras a la emigración, más de 200.000 alemanes del Este entraron en Alemania Occidental. El gobierno de Alemania Occidental no sólo ayudó a los nuevos emigrantes sino que también realizó una gran inyección de capital para reforzar la enferma economía de Alemania Oriental. Ambas Alemanias unieron sus sistemas financieros en julio de 1990 y en octubre, la República Democrática de Alemania (Alemania Oriental) se disolvió y formó parte de la nueva República Federal de Alemania.
La coalición democratacristiana, dirigida por Kohl, obtuvo una victoria decisiva en las elecciones de diciembre de 1990 para el nuevo gobierno de la Alemania unificada, y Kohl se convirtió en canciller. El recién elegido Bundestag (órgano legislativo del parlamento alemán) representante de ambas Alemanias, nombro el 20 de junio de 1991 a Berlín capital de Alemania.
Para financiar los programas de inversión que mejoraran la situación social en el Este, el gobierno subió los impuestos, generando la oposición entre los ciudadanos. El influjo de más de 200.000 alemanes llegados de los países europeos orientales en busca de asilo en Alemania también limitó el crecimiento económico. Hacia 1992 la tasa de desempleo regresó prácticamente al índice normal en los países occidentales aunque se mantuvo por encima del 15% en los estados de la antigua Alemania Oriental.

martes, 29 de octubre de 2013

1985 - 1991. Crisis comunista: demolición del muro de Berlín, reunificación alemana y desmoronamiento de la Unión Soviética



Las drásticas reformas iniciadas por Mijaíl Gorbachov en la Unión Soviética generaron una reacción en cadena que provocó la demolición del muro de Berlin, la reunificación alemana, la aparición del pluripartidismo en Europa Oriental y el desmoronamiento de la propia Unión Soviética. 

La Unión de las Repúblicas Socialistas Soviéticas feneció a causa de convulsiones eslavas tres semanas antes de cumplir 69 años.
La URSS, establecida formalmente el 30 de diciembre de 1922 tras cinco años de revolución bolchevique y guerra civil, heredó del derrocado imperio zarista las fronteras que, desde Europa Oriental hasta el estrecho de Bering y Vladivostok, y desde el Mar Ártico hasta el paralelo 45 en Asia central, incluían múltiples nacionalidades y religiones en un sexto de la superficie del planeta.
Los drásticos cambios económicos iniciados por Mijail Gorbachov en la década de 1980 desataron fuerzas en pro de transformaciones en el país y reavivaron el tema de la autonomía de las nacionalidades, provocando cambios similares en el resto del este europeo.

La distensión con Occidente
En la década de 1970 la URSS llevó a cabo una activa política internacional respaldada por un creciente poderío militar, pero también se inclinó hacia la distensión con Occidente y en especial con Estados Unidos.
En mayo de 1972 el presidente Nixon visitó la URSS. Los acuerdos entre ambas potencias abarcaron diversos temas: la cooperación en investigación médica, la limitación de armamento, la protección del medioambiente, ciencia y tecnología, la exploración espacial y las medidas tendientes a evitar los incidentes marítimos. A estos programas de colaboración le siguieron la condonación por parte estadounidense de la deuda soviética por los préstamos y arriendos de la Segunda Guerra Mundial, un pacto comercial de tres años y una serie de programas de intercambios culturales.
Los esfuerzos para lograr un nuevo tratado de limitación de armas estratégicas, después de 1975, fueron obstaculizados por la represión de los disidentes en la URSS y en Europa del Este, por la participación soviética en Angola y en otros estados africanos y por el continuo apoyo a la causa árabe contra Israel.
A pesar de esos focos de tensión, los negociadores soviéticos y estadounidenses alcanzaron un acuerdo que se materializó en el nuevo tratado SALT en mayo de 1979. 
Un mes más tarde Brezhnev se reunía con el presidente de Estados Unidos Jimmy Carter en Viena para la firma formal. Sin embargo, la intervención del Ejército soviético en Afganistán en diciembre de ese año, hizo que el Congreso de Estados Unidos no ratificara dicho acuerdo. 
Las relaciones entre Estados Unidos y la URSS empeoraron al iniciarse la década de 1980. Estados Unidos condenó el papel desempeñado por la URSS en la represión de la disidencia en Polonia y por el derribo, en setiembre de 1983, de un avión civil de las líneas aéreas coreanas en el espacio aéreo soviético.
Después de la muerte de Brezhnev (1982), los gobiernos de Yuri Andropov y Konstantín Chernenko fueron virtuales interregnos antes de consagrarse el irresistible ascenso de una nueva generación renovadora encarnada por Mijaíl Gorbachov.
La era de Gorbachov: Glasnost y perestroika
Tras consolidar su poder al modificar la composición del Politburó, Gorbachov inició una campaña con el objetivo de reformar la sociedad soviética.

Sus planes exigían la perestroika (en ruso, reestructuración) de la economía nacional y una glasnost (en ruso, 'transparencia') en la vida política y cultural.

En el congreso del PCUS celebrado a finales de junio de 1988, Gorbachov propuso una serie de reformas constitucionales que trasladarían el poder del partido a una asamblea legislativa elegida por sufragio universal, reducirían el papel del partido en la gestión económica y aumentarían considerablemente los poderes presidenciales.

Tres meses después, Andréi A. Gromiko abandonó su cargo de jefe del Estado (que desempeñaba desde 1985) y Gorbachov le sucedió en el puesto.

En marzo de 1989 el pueblo soviético participó en las primeras elecciones libres celebradas desde 1917 y eligió un renovado Congreso de Diputados del Pueblo. Este Congreso, convocado en mayo, constituyó el Soviet Supremo y eligió a Gorbachov presidente para un mandato de cinco años.

Si te gusta el fútbol, entrá aquí: