A fines de 1880 había aproximadamente 2.500.000 armenios viviendo en el Imperio Otomano. Desde la 1ª Guerra mundial, el número de armenios en Turquía apenas pasaba los 100.000. La diferencia puede comprenderse por el gran número de armenios que fueron masacrados o forzados a emigrar a otros países en el período de 1894 a 1921.
Armenia, hallándose en el cruce de caminos que enlazan Occidente con Oriente, y por constituir una ubicación estratégica desde el punto de vista comercial, ha sido durante siglos escenario de sangrientas guerras. Cabe recordar también que la región de Azerbaijdjan, poseía los yacimientos petrolíferos más ricos conocidos hasra ese momento en la zona.
A principios del siglo XX, Armenia se encontraba dividida en tres estados: Turquía, Irán y Rusia.
Ya desde finales del siglo XIX en Turquía se venía dando una política de animosidad contra los armenios con medidas concretas como la suba de impuestos. Éstas políticas, rechazadas por los armenios con sublevaciones, fueron violentamente sofocadas.
Cuando se inicia la 1ª Guerra Mundial, los dirigentes del partido gobernante de los Jóvenes Turcos, pusieron en marcha un plan para extender el Imperio Otomano desde Estambul hasta Asia Central. Los "Jóvenes turcos" decidieron recurrir a la "solución última" en la cuestión armenia.
El 24 de abril de 1915 el gobierno turco (otomano) encarceló, torturó y ejecutó a la mayor parte de los intelectuales de Armenia que había en Constantinopla (Estambul). A esto siguió una deportación en masa y masacres de los armenios nativos
Sin líderes, y tomando ventaja de la situación vulnerable del pueblo, los turcos ordenaron la expulsión de todos los armenios de Asia Menor y Armenia. Apenas las aldeas eran evacuadas, los hombres eran fusilados, y las mujeres y los niños se veían forzados a caminar distancias ilimitadas hacia el sur, donde, si sobrevivían a las violaciones, eran internadas en campos de concentración. En aquellos campos, como el más terrible llamado Deir ez-Zor, ubicado en Siria, los armenios sufrieron agonías y tormentos similares a los sufridos por los judíos a manos de los nazis.
Al menos un millón y medio de armenios fueron asesinados, y más de un millón fue desplazado de la tierra que había sido su hogar durante tres mil años.
De este genocidio sólo los armenios hablan. Poca atención le prestaron las potencias vencedoras de la 1ª Guerra Mundial, así como los historiadores en general.
Panorama general de la historia del siglo XX. Los cambios económicos, sociales y políticos, los avances en ciencia y tecnología, las transformaciones en la vida cotidiana de las sociedades: el transporte, los medios de comunicación, el cine, la televisión, la masificación de la música; las corrientes artísticas y las vanguardias en la pintura, escultura y arquitectura.
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martes, 26 de febrero de 2013
viernes, 21 de septiembre de 2012
1922. Se constituye la URSS: Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas
Diciembre 1922. Un nuevo estado se
crea en el mapa mundial.
Como resultado de la revolución
rusa de 1917, se constituye la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas:
estado federal plurinacional, de signo comunista.
Introducción
La Unión de Repúblicas Socialistas
Soviéticas,
constituída como tal en diciembre de 1922, constituyó el Estado federal
plurinacional, formado por pueblos europeos y asiáticos, creado como resultado
de la Revolución Rusa de noviembre de 1917.
La
historia de la URSS comienza cronológicamente el 25 de octubre de 1917, cuando
la Revolución Rusa culminó con la conquista del poder por el Congreso de los
Soviets de toda Rusia, dirigido por el partido bolchevique.
Tras
autoproclamarse depositario de la autoridad gubernamental, el Congreso promulgó
inmediatamente una serie de decretos por los que Rusia dejaba de combatir en la
Primera Guerra Mundial, era
nacionalizada toda la tierra y se constituía el Consejo de Comisarios del
Pueblo que actuaría como primer Gobierno Obrero y Campesino del
mundo, y estuvo presidido por Vladimir I. Lenin.
El
15 de noviembre de 1917 los soviets garantizaron el derecho a la igualdad y a
la autodeterminación de todas las numerosas nacionalidades que habitaban el
territorio del antiguo Imperio Ruso. La primera nación en sacar provecho de
esta situación fue Finlandia, donde se estableció un gobierno nacional; además
le fue reconocida la independencia del dominio ruso.
En
otro de sus primeros decretos, el gobierno soviético proclamó la separación
Iglesia-Estado. Aunque se garantizaba la libertad religiosa individual, el
Estado declaró su aconfesionalidad.
Las
ideas fundamentales de estos y otros decretos quedaron recogidas en la
Constitución de 1918, que proclamó la República Socialista Soviética Federada
de Rusia.
El
curso de la revolución rusa en medio de la Primera Guerra Mundial habían dejado
al país en una situación crítica. El objetivo de Lenin consistía en afianzar e
imponer el nuevo sistema económico y político en todo el país. Por tal motivo
se hacía imperioso terminar la guerra.
Las
negociaciones de paz con Alemania se iniciaron en diciembre de 1917. Los
términos de la paz presentados por los alemanes en la Paz de Brest-Litovsk eran
inaceptables, por lo cual las negociaciones quedaron rotas en febrero de 1918.
Sin embargo una nueva ofensiva alemana llevó a los dirigentes soviéticos a
reanudar las conversaciones y a principios de marzo se concluyó el tratado.
Según sus términos, la República Socialista Soviética Federada de Rusia tuvo
que ceder Ucrania, Polonia y los estados bálticos. El gobierno soviético
también fue obligado a pagar unas elevadas indemnizaciones a Alemania.
Lenin
consideraba esencial para la causa soviética la firma del tratado, a pesar de
su dureza, porque daría el tiempo necesario para consolidar el régimen recién
constituido. Además, el líder bolchevique creía inminente la extensión de la
revolución soviética a otros países europeos. Aunque esas revoluciones
estallaron posteriormente en algunos países, especialmente en Alemania y
Hungría, fracasaron en su intento por hacerse con el poder, por lo que el
gobierno soviético fue el único en proclamar como objetivo el establecimiento
de un Estado socialista.
La
firma de la Paz de Brest-Litovsk produjo una escisión en el seno del Gobierno
soviético.
El Partido Socialista Revolucionario, que había estado colaborando
con los bolcheviques, declaró que el tratado constituía una traición a la causa
de la Revolución y abandonó el gobierno. Confiando en sus tradicionales métodos
de lucha política, miembros de dicho partido asesinaron al embajador alemán con
la vana esperanza de provocar nuevamente el comienzo de las hostilidades.
También llevaron a cabo atentados contra algunos líderes bolcheviques. Lenin
fue seriamente herido por uno de estos actos terroristas, lo que provocaría su
prematuro fallecimiento. Como respuesta, los bolcheviques iniciaron el llamado
Terror Rojo, con la supresión del Partido Socialista Revolucionario y la ejecución
de numerosos opositores políticos. Otros partidos y facciones minoritarias
fueron igualmente eliminados por los bolcheviques. De este modo la República
Socialista Soviética Federada de Rusia se convirtió en un Estado con régimen de
partido único, el Partido Comunista Ruso (Bolchevique), nombre que adoptó el
Partido Obrero Socialdemócrata Ruso (POSDR) en marzo de 1918.
Contrarrevolución e intervención
extranjera
Aún
no finalizada la Primera Guerra Mundial, las fuerzas contrarias a la revolución
con la ayuda de las potencias aliadas (Inglaterra, Francia, Estados Unidos,
Japón) intentaron derribar al gobierno bolchevique.
En
Siberia, un Ejército compuesto por 45.000 antiguos prisioneros de guerra
checos, que habían sido armados por el gobierno zarista para combatir a los
alemanes, inició una ofensiva contra las autoridades soviéticas. Múrmansk y
Arjanguelsk, las principales ciudades del extremo septentrional de Rusia,
fueron ocupadas por tropas aliadas. El Ejército japonés ocupó Vladivostok y una
fuerza expedicionaria estadounidense desembarcó en esta ciudad. Los alemanes
invadieron la Rusia Blanca (una región más o menos equivalente a la actual
Bielorrusia), Ucrania y el Cáucaso. En el otoño de 1918 el almirante Alexandr
Vasílievich Kolchak, al mando de un ejército contrarrevolucionario, se proclamó
comandante supremo de Rusia y estableció su capital en Omsk (Siberia).
A
comienzos de 1919 el Ejército Blanco dirigido por el general Anton I. Denikin
lanzó desde Ucrania una ofensiva contra las tropas soviéticas, mientras que
otro, dirigido por el general Nikolái N. Yudiénich avanzó hacia Petrogrado. A
pesar de los reveses iniciales, los bolcheviques lograron repeler estos ataques
a comienzos de 1920. En abril de ese año, el Ejército polaco lanzó un nuevo
ataque con ayuda de tropas bielorrusas bajo el mando de Piotr Wrangel. Dos
meses más tarde las tropas soviéticas, reorganizadas por el comisario
(ministro) de Guerra León Trotski iniciaron la contraofensiva. La guerra con
Polonia finalizó con la firma en 1921 del Tratado de Riga por el que
determinadas áreas occidentales de la Rusia Blanca y de Ucrania pasaban al
control de Polonia.
Tras
la expulsión de las tropas de ocupación japonesas de Siberia oriental a finales
de 1922, la Guerra Civil llegó a su fin. El régimen soviético no estaría ya en
peligro inmediato durante largo tiempo. Los bolcheviques derrotaron a las
tropas extranjeras y a las fuerzas contrarrevolucionarias rusas gracias a su
determinación, organización y buen mando, en especial de Lenin y de Trotski.
El
denominado "comunismo de guerra", política aplicada por los bolcheviques durante
el conflicto civil, supuso la rápida nacionalización de la industria y de los
medios de transporte y la confiscación de todos los suministros y equipos
necesarios para la actividad bélica, lo que arruinó por completo la economía
del país.
Cuando cesaron las hostilidades y quedó consolidado el régimen
soviético, el gobierno tuvo que hacer frente a la necesidad de restaurar la
economía. Trotski y otros dirigentes preferían mantener esta rígida política de
guerra para continuar la evolución hacia el comunismo. Lenin optó por reducir
la gravosa economía de guerra impuesta a los agricultores, con el objetivo de
estimular la producción agraria, y mitigar los controles sobre la industria y
el comercio para permitir la creación de pequeñas empresas que lograran
aumentar la producción. La denominada Nueva Política Económica (NEP) de Lenin
fue adoptada en 1922 por el Partido Comunista Ruso.
Hacia 1922 la URSS estaba conformada por los estados de: Rusia, Transcaucasia, Ucrania y Bielorrusia.
La época de Stalin
La
prematura muerte de Lenin en 1924 desencadenó una dura lucha por el poder. Los
principales antagonistas fueron Trotski y Iósiv Stalin, entonces secretario
general del partido, los cuales se proclamaban legítimos herederos de Lenin.
Gracias al control sobre el aparato del partido Stalin logró obtener el apoyo
de la mayoría del Partido Comunista y consolidar así su poder. En noviembre de
1927, tras un referéndum interno, el partido repudió por completo las ideas
políticas de Trotski que fue expulsado de aquél y tuvo que exiliarse.
Ya
en diciembre de 1922, Lenin, presintiendo su muerte, y preocupado por la
sucesión en el poder y la unidad del partido, escribe una carta al Congreso.
Al
definir a Stalin, Lenin decribía: "El camarada Stalin, llegado a
Secretario General, ha concentrado en sus manos un poder inmenso, y no estoy
seguro de que siempre sepa utilizarlo con la suficiente prudencia... Stalin es
demasiado brusco, y este defecto, plenamente tolerable en nuestro medio y en
las relaciones entre nosotros, los comunistas, se hace intolerable en el cargo
de Secretario General. Por eso propongo a los camaradas que piensen la forma de
pasar a Stalin a otro puesto y de nombrar para este cargo a otro hombre que se
diferencie del camarada Stalin en todos los demás aspectos sólo por una ventaja,
a saber: que sea más tolerante, más leal, más correcto y más atento con los
camaradas, menos caprichoso, etc."
En
1929 Stalin fue reconocido como máximo dirigente del partido y del país. A
partir de ese momento se comenzó a gestar el culto a la personalidad de Stalin,
generándose en ciertos ámbitos la identificación de las victorias del
socialismo a la personalidad del dirigente. En el Congreso del Partido
Comunista del año 1934, en medio del discenso, se acuerda que el partido debía guiarse por las conclusiones y tesis
del informe de Stalin.
A
partir de ese momento, inició la serie de purgas que caracterizarían sus 25
años de mandato, y que afectaron en primer lugar a sus antiguos aliados durante
la pugna con Trotski. Esos dirigentes, especialmente Nikolái Ivánovich Bujarin
y Alexéi Ivánovich Ríkov, fueron expulsados de los más altos órganos del
partido.
Desde
entonces, Stalin sólo confió en su control del partido y de la policía y en los
compañeros que él había elevado al poder. Entre estos destacaron Viacheslav
Molótov, Valerian Vladímirovich Kuibishev, Grigori K. Ordzhonikidze y Kliment
Efrémovich Voroshílov.
Fundación de la
URSS
Durante
la década de 1920 se produjeron cambios radicales en la administración gubernamental
y se lograron notables mejoras en la economía nacional y en las relaciones
internacionales. En diciembre de 1922, y previa aprobación de los respectivos
Congresos de los Soviets, la República Socialista Soviética Federada de Rusia
(RSFSR) y las Repúblicas Socialistas Soviéticas de Transcaucasia, Ucrania y
Bielorrusia, formaron la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, entidad
que surgió como tal en este momento.
La
Constitución de 1924, presentada en enero de ese año, reorganizaba los territorios
bajo control soviético en torno al nuevo estado. Aunque se garantizaba un
cierto grado de autonomía a cada una de sus repúblicas integrantes, el gobierno
soviético central mantenía un rígido control sobre relaciones exteriores,
defensa y planificación económica. Durante los años siguientes, la República
Transcaucásica quedó dividida en las Repúblicas Socialistas Soviéticas de
Georgia, Armenia y de Azerbaiyán.
La
creación de las repúblicas de Kazajstán y de Asia central fue resultado de su
separación de la RSFSR (Rusia). A su vez, la República de Asia central se dividió en
las Repúblicas Socialistas Soviéticas de Turkmenistán, Uzbekistán, Tayikistán y
de Kirguizistán.
En
1924 las grandes potencias mundiales, que intentaron en un principio aislar al
régimen soviético, ya habían establecido relaciones diplomáticas con éste y la
URSS comenzó a participar en las conferencias internacionales. Estados Unidos
fue, de todas las grandes potencias, la última en reconocer formalmente al
gobierno soviético, lo que sucedió durante el mandato del presidente Franklin
D. Roosevelt.
La transformación
económica
Hacia
1927 la Nueva Política Económica trazada por Lenin, bajo la cual se permitió un
cierto capitalismo, había generado la suficiente recuperación económica como
para retomar el camino hacia el socialismo, de acuerdo con los objetivos a
largo plazo de los soviéticos. Por ello, en 1928 se inició un período de
economía planificada, dirigida desde el Comité de Planificación Estatal
(GOSPLAN, creado en 1921) con la puesta en práctica del primero de los planes
quinquenales aplicados por Stalin.
Los objetivos básicos de estos planes eran
transformar a la URSS de un país agrícola en una potencia industrializada,
llevar a cabo la completa colectivización de la agricultura y transformar la
naturaleza profunda de la sociedad.
La gran purga
A
mediados de la década de 1930, la política soviética estuvo caracterizada por
las drásticas purgas, tanto en el seno del Partido Comunista como en el del
gobierno, de todos los elementos supuestamente opuestos a la política
estalinista. Las purgas se iniciaron en 1929 y alcanzaron su punto más
virulento en diciembre de 1934 tras el asesinato de Serguéi M. Kírov, un leal
partidario de Stalin.
Entre
los años 1935 y 1939 Stalin ya había desplazado a todos sus opositores de los
cargos de poder. Muchos fueron encarcelados, deportados a Siberia o ejecutados.
De hecho, entre 1934 y 1938 dos tercios de los miembros que tenía el Comité
Central del Partido Comunista en 1934, fueron sentenciados a muerte y ejecutados.
De la misma forma, entre 1936 y 1938, más de la mitad de los oficiales
superiores del ejército fueron purgados.
En
una serie de espectaculares juicios celebrados en Moscú entre 1936 y 1938,
varios altos dirigentes del partido, incluidos Grígori Zinóviev, Bujarin y
Ríkov fueron acusados, condenados y ejecutados por su supuesta participación en
una conspiración con Alemania y Japón para derribar al régimen soviético.
Idénticos cargos se hicieron en otro juicio, de carácter secreto, contra
algunos oficiales del Ejército Rojo, entre los que se encontraba el mariscal
Mijaíl Nikoláievich Tujachevski, que también fueron ejecutados. Los denominados
Procesos de Moscú suscitaron críticas en todo el mundo hacia el régimen
soviético, que quedó seriamente debilitado por esas numerosas ejecuciones.
Política exterior -
Hacia la Segunda Guerra Mundial
Para llevar adelante sus planes de industrialización, la
URSS necesitaba la paz. Es así entonces, que entre 1927 y 1932, despliega una
política internacional a favor del desarme general. En esa época se había
intensificado la carrera armamentista, marcando la pauta las potencias
vencedoras de la Primera Guerra Mundial.
La discusión acerca del desarme, total o gradual, se
extendió en el tiempo, paralelamente al surgimiento de focos de guerra y el
ascenso del nazismo en Alemania.
En
el Extremo Oriente, Japón ocupó Manchuria en 1931 y las fricciones entre las
tropas de ocupación japonesas y las soviéticas, estacionadas a lo largo de la
frontera con dicho territorio, se hicieron cada vez más frecuentes. En 1938 los
esporádicos choques armados derivaron en una seria guerra fronteriza. Al mismo
tiempo, el ascenso de Hitler al poder en Alemania en 1933, y su política
expansionista y anticomunista, supusieron una amenaza mayor para la seguridad
soviética.
Buscando
establecer alianzas con otras potencias, especialmente con Francia y Gran
Bretaña, la URSS ingresó en la Sociedad de Naciones en 1934.
Durante los cinco
años siguientes el comisario soviético de Asuntos Exteriores Maksim M. Litvinov
solicitó repetidamente a los miembros de esta organización la adopción de
medidas conjuntas contra las sucesivas agresiones de las potencias fascistas.
La URSS intentó también obtener apoyo para la que llamó "política de
seguridad colectiva", consistente en promover la formación en países
extranjeros de los llamados gobiernos de Frente Popular. Esta política exigía
la colaboración de los grupos políticos comunistas, socialistas y centristas
para hacer frente a los movimientos fascistas.
La
situación internacional se agrava: en 1935, la Italia fascista ataca a Etiopía;
en el verano de 1936, Italia y Alemania comienzan la intervención conjunta en
España y firman el acuerdo político militar del llamado "eje
Roma-Berlín" que luego se amplía a Japón.
La
política de Inglaterra, Francia y Estados Unidos, de convivencia con la Italia
fascista y la Alemania nazi, no se oponía a una expansión hacia Europa
Oriental.
En
el verano de 1938 se originó una grave crisis cuando el gobierno alemán exigió
del gobierno de Checoslovaquia la cesión de los Sudetes, una zona fronteriza
con una minoría de población alemana. La URSS anunció su intención de ayudar a
los checoslovacos en su resistencia contra tales pretensiones y pidió que
Francia y Gran Bretaña ofrecieran una ayuda similar. Los gobiernos francés y
británico, por el contrario, aceptaron las garantías ofrecidas por Hitler en el
sentido de que con esta demanda Alemania ponía punto final a sus
reivindicaciones territoriales. El resultado de la tibia postura adoptada por
Francia y Gran Bretaña fue el Pacto de Munich, firmado en setiembre de 1938,
que aseguraba la cesión de los territorios en litigio a Alemania. La firma de
este pacto significó el fracaso de la política de seguridad colectiva
soviética. En marzo de 1939 tropas alemanas, a través de los Sudetes,
penetraron en Checoslovaquia y tomaron rápidamente el pleno control del
territorio.
El
17 de abril de 1939, el gobierno soviético intenta nuevamente crear un frente
de potencias pacíficas y la firma de un pacto de ayuda mutua; la propuesta
preveía garantías de independencia a todos los estados lindantes con la Unión
Soviética, desde el Mar Báltico hasta el Mar Negro. Inglaterra y Francia
aceptan las negociaciones, pero no asumen ningún compromiso en el caso de una
agresión alemana en dirección oriental.
Ocupado
en una guerra fronteriza contra Japón en el Extremo Oriente y alarmado ante los
progresos alemanes en Occidente, el gobierno soviético temía verse envuelto en
una guerra a dos frentes.
Debido
a ello la Unión Soviética inició negociaciones secretas con Alemania para
establecer un pacto de no-agresión entre ambos estados, en tanto que
continuaban las conversaciones iniciadas anteriormente con Francia y Gran
Bretaña para firmar una alianza contra Alemania.
En
agosto de 1939 se anunció de forma repentina la firma del pacto de no-agresión
entre Alemania y la URSS. Este acuerdo (conocido como Pacto Germano-soviético,
o también Pacto Ribbentrop-Molótov, por ser esos los nombres de sus dos
principales negociadores). El 1 de setiembre, la invasión alemana de Polonia
llevó a Francia y Gran Bretaña a declarar la guerra a Alemania. Así comenzó la Segunda Guerra Mundial.
sábado, 15 de septiembre de 2012
Años 20: Primeros vuelos transoceánicos
El viejo sueño del hombre de
volar se hace realidad. El progresivo desarrollo de conceptos aerodinámicos y
diseño concreta el objetivo. En la década del '20 se llevan adelante los
primeros vuelos transoceánicos.
Principios del
vuelo
Un
aeroplano se sustenta en el aire como consecuencia de la diferencia de presión
que se origina al incidir la corriente de aire en una superficie aerodinámica
como es el ala. En la parte superior la presión es menor que en la inferior, y
esa diferencia produce un efecto de empuje hacia arriba llamado sustentación.
La magnitud del empuje depende de la forma del corte transversal del ala, de su
área, de las características de su superficie, de su inclinación respecto al
flujo del aire y de la velocidad del mismo.
Cuando
un avión está manteniendo la altura, la sustentación producida por las alas y
otras partes del fuselaje se equilibra con su peso total. Hasta ciertos
límites, cuando aumenta el ángulo de ataque y la velocidad de vuelo se mantiene
constante, el avión ascenderá; si por el contrario, baja el morro del avión,
disminuyendo así el ángulo de ataque, perderá sustentación y comenzará a
descender. El sistema por el cual sube y baja el morro del avión se llama
control de cabeceo.
Durante
un vuelo, el piloto altera con frecuencia la velocidad y ángulo de ataque de la
aeronave. Estos dos factores a menudo se compensan uno con otro. Por ejemplo,
si el piloto desea ganar velocidad y mantener el nivel de vuelo, primero
incrementa la potencia del motor lo que hace subir la velocidad, esto a su vez
aumenta la sustentación por lo que para equilibrarla con el peso, bajará poco a
poco el morro del avión con el control de cabeceo hasta conseguirlo.
Durante
la aproximación para el aterrizaje, el piloto tiene que ir descendiendo y a la
vez disminuyendo la velocidad lo más posible; ello produciría una considerable
pérdida de sustentación y en consecuencia, un descenso muy fuerte y un impacto
violento en la pista. Para remediarlo hay que lograr sustentación adicional
alterando la superficie de las alas, su curvatura efectiva y su ángulo de
ataque, mediante mecanismos adicionales como los flaps, alerones sustentadores
que se extienden en la parte posterior de las alas y los slats en la parte
frontal. Ambas superficies se usan para el despegue y aterrizaje, yendo
retraídas durante el vuelo de crucero al tener una limitación de velocidad muy
reducida, por encima de la cual sufrirían daños estructurales.
Los
aeroplanos se pueden clasificar en tres tipos según su función y el ámbito de
operación: comerciales, incluyendo los de transporte de pasajeros y carga, ya
sea en líneas regulares o charter, militares, y aeroplanos de la aviación
general, que son los no comprendidos en los otros dos. Las particulares
características de cada avión están determinadas por la naturaleza de los
servicios a realizar. El aumento de la especialización en su uso ha traído como
consecuencia una amplia variación en los requerimientos de diseño.
Aeroplanos
comerciales
En
Europa el avión fue usado para transporte de pasajeros en el año 1919, mientras
que en Estados Unidos los primeros vuelos de la aviación comercial se dedicaron
principalmente al correo. Los vuelos de pasajeros aumentaron en rutas como la
de Londres a París, se introdujeron en Estados Unidos a partir de 1927 y
crecieron más deprisa gracias a la aparición de aviones seguros y confortables
como el Douglas DC-3. Este avión iba propulsado por dos motores de hélice y
podía transportar 21 pasajeros a una velocidad de crucero de 300 km/h. Poco
después aparecieron los aviones cuatrimotores que podían volar aún más de
prisa, subir más alto y llegar más lejos. El siguiente paso se dio en 1950, con
el Vickers Viscount británico, primer avión impulsado por hélice movida por turbina
a gas.
Historia
El
primer vuelo con éxito fue precedido de siglos de sueños, estudio, especulación
y experimentación. Existían viejas leyendas con numerosas referencias a la
posibilidad de movimiento a través del aire.
En la Antigüedad ciertos sabios
creían que para volar sería necesario imitar el movimiento de las alas de los
pájaros o el empleo de un medio como el humo u otro más ligero que el aire.
Hacia el siglo V de nuestra era se diseñó el primer aparato volador: la cometa.
En el siglo XIII tras años de estudio, el monje inglés Roger Bacon llegó a la conclusión de que el aire podría soportar un ingenio de la misma
manera que el agua soporta un barco. A comienzos del siglo XVI Leonardo da
Vinci analizó el vuelo de los pájaros y anticipó varios diseños que después
resultaron realizables. Entre sus importantes contribuciones al desarrollo de
la aviación se encuentra el tornillo aéreo o hélice y el paracaídas. Concibió
tres tipos diferentes de ingenios más pesados que el aire: el ornitóptero,
máquina con alas como las de un pájaro que se podían mover mecánicamente; el
helicóptero diseñado para elevarse mediante el giro de un rotor situado en el
eje vertical y el planeador en el que el piloto se sujetaba a una estructura
rígida a la que iban fijadas las alas diseñadas a imagen de las grandes aves.
Leonardo creía que la fuerza muscular del hombre podría permitir el vuelo de
sus diseños. La experiencia demostró que eso no era posible. Fue una figura muy
importante porque aplicó por primera vez técnicas científicas para desarrollar
sus ideas.
Se
hicieron numerosos esfuerzos para imitar el vuelo de las aves con experimentos
basados en paletas o alas movidas por los músculos humanos, pero nadie lo
logró. Merecen citarse el austriaco Jacob Degen entre 1806 y 1813, el belga
Vincent DeGroof, que se estrelló y murió en 1874 y el estadounidense R. J.
Spaulding quien patentó su idea del vuelo empujado por músculos en 1889.
Más
éxito tuvieron quienes se dedicaron al estudio de los planeadores y contribuyeron
al diseño de las alas, como el francés Jean Marie Le Bris, quien probó un
planeador con las alas batientes, el estadounidense John Joseph Montgomery y el
renombrado alemán Otto Lilienthal.
El
desarrollo práctico de la aviación siguió varios caminos durante el siglo XIX.
El ingeniero aeronáutico e inventor británico sir George Cayley, teórico
futurista, comprobó sus ideas experimentando con cometas y planeadores capaces
de transportar un ser humano. Diseñó un aparato en forma de helicóptero pero
propulsado por una hélice en el eje horizontal. Sus méritos le llevaron a ser
conocido por sus compatriotas como el padre de la aviación.
El científico
británico Francis Herbert Wenham utilizó en sus estudios el túnel aerodinámico,
sirviéndose del flujo del viento forzado en su interior para analizar el uso y
comportamiento de varias alas colocadas una encima de otra.
Otros personajes
interesantes del mundo aeronáutico de la época fueron el inventor británico
John Stringfellow y William Samuel Henson, quienes colaboraron al principio de
la década de 1840, para fabricar el prototipo de un avión que pudiera
transportar pasajeros. El aparato desarrollado por Stringfellow en 1848 iba
propulsado por un motor de vapor y arrastrado por un cable y consiguió despegar
aunque no pudo elevarse. El inventor francés Alphonse Penaud fabricó un modelo
que se lanzaba con la mano e iba propulsado por bandas de goma retorcidas
previamente y consiguió en el año 1871 que volase unos 35 metros.
Otro inventor
francés, Victor Tatin, diseñó un ingenio propulsado por aire comprimido y
equipado con un rudimentario tren de aterrizaje de cuatro ruedas. Lo sujetó a
un poste central y las dos hélices consiguieron elevar el aparato en vuelos
cortos y de baja altura.
El
inventor británico, Lawrence Hargrave, desarrolló un modelo de alas rígidas que
iba impulsado por paletas batientes movidas por un motor de aire comprimido.
Voló 95 metros en 1891. El astrónomo estadounidense Samuel Pierpont Langley
fabricó en 1896 un monoplano en tándem impulsado por un motor de vapor cuyas
alas tenían una envergadura de 4,6 metros. El aeroplano hizo varios vuelos,
recorriendo entre 900 y 1.200 metros de distancia durante un minuto y medio.
Subía en grandes círculos; luego, al pararse el motor, descendía lentamente para
posarse en las aguas del río Potomac.
Los
numerosos experimentos realizados con cometas durante esta época, consiguieron
mejorar de forma notable los conocimientos sobre aerodinámica y estabilidad del
vuelo.
Entre
1890 y 1901 se realizaron numerosos experimentos con prototipos provistos de
motor. El más importante fue el de Langley que en 1901 y 1903 probó e hizo
volar sin piloto un aeroplano a un cuarto de escala de su tamaño real. Le llamó
Aerodrome y fue la primera aeronave más pesada que el aire provista de un motor
de gasolina que consiguió volar. El modelo a escala real se terminó en 1903 y
realizó dos pruebas que acabaron en desgraciados accidentes.
Los
logros conseguidos a lo largo del siglo XIX aportaron los fundamentos
necesarios para el éxito de los hermanos Wright, pero los mayores avances se
debieron a los esfuerzos de Chanute, Lilienthal y Langley a partir de 1885. En
1903 aún no se habían conseguido la estabilidad y el control necesarios para un
vuelo prolongado, pero los conocimientos aerodinámicos y sobre todo el éxito de
los motores de gasolina, que sustituyeron a los más pesados de vapor,
permitirían que la aviación evolucionase con rapidez.
El
día 17 de diciembre de 1903, cerca de Kitty Hawk, en el estado de Carolina del
Norte, los hermanos estadounidenses Wilbur y Orville Wright realizaron el
primer vuelo pilotado de una aeronave más pesada que el aire propulsada por
motor. El avión fue diseñado, construido y volado por ambos hermanos, quienes
realizaron dos vuelos cada uno. El más largo fue el de Wilbur con 260 metros
recorridos en 59 segundos. Al año siguiente continuaron mejorando el diseño del
avión y su experiencia como pilotos a lo largo de 105 vuelos, algunos de más de
5 minutos.
Progresivamente
se logró que los aviones diseñados lograran mayor velocidad y mayor tiempo de
vuelo. Se dio entonces una intensa competencia para superar las marcas.
Durante
la Primera Guerra Mundial se usaron como armas tanto los aeroplanos como las
aeronaves más ligeras que el aire. Las urgentes necesidades de la guerra
estimularon a los diseñadores para construir modelos especiales para
reconocimiento, ataque y bombardeo.
Como
consecuencia de la presión de la guerra fueron entrenados más pilotos y
construidos más aviones en los 4 años de conflicto que en los 13 años
transcurridos desde el primer vuelo.
Gran
parte de los excedentes militares vendidos después de la guerra fueron
adquiridos por aviadores formados y entrenados durante la misma, dispuestos a
realizar con ellos cualquier actividad que les produjera ingresos económicos:
transporte de pasajeros, fotografía aérea, propaganda (por lo general
escribiendo los nombres de los productos en sus aviones), vuelos de
instrucción, carreras aéreas y exhibiciones acrobáticas.
Durante
los años posteriores a la Primera Guerra Mundial se realizaron grandes
progresos tanto en el diseño de los aeroplanos como de los motores. Los aviones
de dos alas con los motores y las hélices situadas en la parte posterior pronto
fueron sustituidos por aviones con los motores situados en la parte delantera.
El
transporte aéreo de correo se aprobó oficialmente en Estados Unidos en el año
1911 y se realizó el primer vuelo el 23 de setiembre. El piloto, Earle
Ovington, llevó la saca de correos en sus rodillas en un vuelo que tan sólo
duró 5 minutos y recorrió los 8 kilómetros que hay entre el bulevar Nassau y
Mineola, ambos en Long Island, Nueva York. Ovington lanzó la saca sobre
Mineola, donde fue recogida y trasladada a la oficina de correos. El servicio
duró sólo una semana.
En
1911 se completó el primer vuelo transcontinental en Estados Unidos, desde la
ciudad de Nueva York hasta Long Beach en California. Lo consiguió el piloto
estadounidense Calbraith P. Rodgers. Salió de Sheepshead Bay, en Brooklyn,
Nueva York, el 17 de setiembre, al mando de un aeroplano Wright, y aterrizó en
su destino el 10 de diciembre, 84 días más tarde. El tiempo real de vuelo fue
de 3 días, 10 horas y 14 minutos.
Los
vuelos transoceánicos comenzaron con el NC-4. El vuelo de este enorme
hidroavión se inició en Rockaway Beach, Long Island, el 8 de mayo de 1919 y
finalizó el 31 en Plymouth, Inglaterra, tras varias escalas intermedias en
Newfoundland, las islas Azores y Lisboa (Portugal). El primer vuelo
transatlántico sin escalas lo consiguieron los pilotos británicos John William
Alcock y Arthur Whitten Brown. Entre el 14 y el 15 de junio de 1919, en poco
más de 16 horas, volaron desde Saint John's, Newfoundland, hasta Clifden,
Irlanda, y ganaron un premio de 50.000 dólares otorgado por el London Daily Mail.
El
día 26 de enero de 1926 se inició en Palos de Moguer, España, el vuelo del Plus
Ultra. Era un hidroavión Dornier Wall con el que el piloto español, comandante
Ramón Franco y su tripulación, tras varias escalas y algún incidente
consiguieron llegar el 7 de febrero a Buenos Aires, Argentina. Entre el 20 y el
21 de mayo de 1927 se completó el primer vuelo cruzando el océano Atlántico en
solitario. Lo llevó a cabo el aviador estadounidense Charles A. Lindbergh desde
la ciudad de Nueva York hasta París, recorriendo una distancia de 5.810
kilómetros en 33,5 horas. Lindbergh se convirtió con esta hazaña en uno de los
pilotos más famosos de la historia de la aviación.
Entre 1930 y 1940 el transporte aéreo creció rápidamente y se acometieron frecuentes vuelos transoceánicos y de larga distancia. Los aviadores estadounidenses, volando pequeños aviones, redujeron cada vez más las plusmarcas de tiempo en los vuelos transcontinentales sin escalas y posteriormente las mejoraron con aviones de transporte. En 1930 Roscoe Turner voló desde Nueva York hasta Los Ángeles en 18 horas y 43 minutos; Frank Hawks lo hizo en sentido inverso en seis horas menos. En 1937 Howard Hughes invirtió sólo 7 horas y 28 minutos entre Burbank, California, y Newark, Nueva Jersey, y en 1939 Ben Kelsey tardó 17 minutos más entre California y Nueva York.
martes, 11 de septiembre de 2012
El arte del póster
El arte del póster
Los
carteles -pliegos de papel, de gran formato, impresos con anuncios o avisos,
producidos de forma masiva para su exhibición en público- nacieron en el siglo
XV con la invención de la
imprenta.
Los primeros, que generalmente no iban ilustrados,
daban aviso de proclamaciones reales, decretos municipales, ferias y mercados
y, en algunos casos, anunciaban libros. En los siglos siguientes a veces
estaban ilustrados con pequeños grabados a fibra, pero su producción no era
fácil por lo que no eran muy comunes. Los pósteres no empezaron a tener su
aspecto actual hasta el siglo XIX.
Casi
todos estos pósters eran prosaicos y sencillos. En 1867, el francés Jules Chéret realizó un cartel
anunciador de una representación teatral a cargo de Sarah Bernhardt y a partir
de ese momento el arte del cartel empezó a hacer gala de todas sus
posibilidades.
![]() |
| Jules Chéret |
Chéret fue el primer artista moderno de carteles y revolucionó
su apariencia dando el papel preponderante a la ilustración, que hasta entonces
estaba subordinada al texto, y dejando para éste una función explicativa,
relativamente menos importante. También partía de ilustrar directamente el
texto. En lugar de escenas realistas dibujaba figuras idealizadas, realzando su
belleza, vitalidad y movimiento.
Los
métodos de Chéret se extendieron rápidamente a Europa y a América y, aplicados
tanto a los carteles teatrales como a los de publicidad de productos
comerciales, dieron lugar a un arte del cartel, visualmente encantador, que
apelaba directamente a los sentidos y resultaba comprensible también para los
analfabetos.
Esta nueva vitalidad en el arte del cartel atrajo hacia
el género a numerosos artistas conocidos, alcanzando su punto culminante en la
década de 1890, con las innovaciones introducidas por algunos representantes
del Art Nouveau y por los pintores
franceses Henri de Toulouse-Lautrec
y Pierre Bonnard.![]() |
| Toulouse Lautrec |
Con
el estallido de la
Primera Guerra Mundial
en 1914, el arte del cartel experimentó un cambio radical. Los pósters pasaron
a ser instrumentos de propaganda y se utilizaron también para llamar a incroporarse a las filas y
para vender bonos de guerra. Comparándolos con los estilos anteriores,
resultaban artísticamente toscos, pero con un mensaje contundente.
Durante las décadas de 1920 y 1930, los carteles
reflejaron numerosísimas influencias: cubismo, surrealismo, dadaísmo y Art
Déco, entre otras.
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| Cassandre |
Entre los artistas del género se encontraban los franceses Cassandre (nombre profesional de Adolphe Mouron, 1901-1968) y Jean Carlu, y el estadounidense E. McKnight Kauffer.
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| McNight Kauffer |
Las obras más
conocidas se deben al primero de ellos, quien, en sus anuncios de los
ferrocarriles franceses, en estilo Art Déco, como el del Nord Express (1927), representa los trenes y las vías con un
elegante estilo geométrico, semiabstracto. Durante esos años se generalizaron
dos nuevos tipos de cartel, el de cine y el de viajes. El éxito alcanzado por el cine mudo y, después de 1929,
por el cine
sonoro, acarreó un enorme aumento en la producción de carteles
cinematográficos.
En
los años veinte y treinta alcanzaron también gran importancia los carteles no
comerciales realizados por artistas, sobre todo en Alemania y en Rusia.
Los dadaístas
John Heartfield, George Grosz y El Lissitzky, experimentaron con carteles fotográficos (en lugar de
pintados), haciendo complejos fotomontajes con fragmentos de diferentes
fotografías.
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| John Heartfield |
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| George Grosz |
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| El Lissitzky |
La escuela alemana de la
Bauhaus, en Weimar, Dessau y Berlín, fue la pionera en crear nuevas formas
de arte gráfico, integrando el texto del póster en el dibujo y utilizando, en
algunos casos, las palabras o las letras para componer todo el dibujo. La obra
del artista estadounidense, austriaco de nacimiento, Herbert Bayer situó el dibujo gráfico de carteles en un nivel de
refinamiento no igualado hasta la década de 1960.
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| Herbert Bayer |
![]() |
| Herbert Bayer |
A partir de la Segunda Guerra Mundial,
y durante el conflicto, hubo una vuelta al póster con un sentido
propagandístico como ya se había dado durante la Primera Guerra, en
a menudo realizados por artistas tan importantes como Ben Shahn.
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lunes, 10 de septiembre de 2012
Literatura de entreguerras: literatura estadounidense
Literatura estadounidense
Con
el siglo XX tuvo lugar la revolución de las comunicaciones -cine, radio y,
posteriormente, televisión-, por lo que los libros supusieron una fuente
secundaria de diversión e ilustración. La sociedad estadounidense se hizo más
móvil y homogénea, y la estética regionalista, la moda dominante del siglo XIX,
fue decayendo, excepto en varios escritores sureños.
El
brillo y los excesos de la 'edad del jazz' terminaron con el catastrófico
hundimiento de la Bolsa en 1929 que dio origen a la 'década airada' de los años
treinta.
Se produjeron numerosas novelas neo-naturalistas y de protesta social
inspiradas por los rigores de la Gran Depresión. Desde 1930 a 1950, los
novelistas Zora Neale Hurston y Arna Bontemps se ocuparon de modo realista de
los aspectos sociales de su época. Las obras de John Steinbeck, como
"Viñas de la ira" (1939) expresan desesperación.
La lucha de clases
es el tema que sirve de base a la obra más importante del prolífico John
O'Hara, la novela Cita en Samarra (1934). Dos trilogías monumentales,
"Studs Lonigan" (1932-1935), de James Thomas Farrell, y
"USA" (1930-1936), de John Dos Passos, están dominadas por la
amargura y la ira. La intensidad de Thomas Wolfe en "El ángel que nos mira"
(1929), expresa el tormento personal, así como un optimismo místico sobre
Estados Unidos.
La intrincada narrativa de las novelas de William Faulkner de
este periodo: "El ruido y la furia" (1929), "Santuario" (1931) y "El villorrio"
(1940), combinan una oscura violencia y humor con su visión de la sociedad
trágicamente convulsionada del sur posterior a la Guerra Civil.
Al
mismo tiempo, los escritores estadounidenses empezaron a ejercer una influencia
importante en la literatura mundial. Las formas literarias de este periodo
fueron extremadamente variadas, y los autores de teatro, poesía y narrativa
realizaron experimentos técnicos radicales.
Entre
los escritores más importantes de esta generación podemos citar a Ernest
Hemingway, y -fundamentalmente- a William Faulkner.
William
Faulkner, (1897-1962), es uno de los novelistas estadounidenses más importantes
de este siglo, famoso por sus cerca de veinte novelas en las que retrata el
conflicto trágico entre el viejo y el nuevo sur de su país.
En
1924 publicó por su cuenta "El fauno de mármol", un libro de poemas
poco originales. Al año siguiente viajó a Nueva Orleans donde trabajó como
periodista y conoció al escritor de cuentos estadounidense Sherwood Anderson,
que lo convenció para que escribiera acerca de la gente y los lugares que
conocía mejor y lo ayudó a encontrar un editor para su primera novela, "La
paga de los soldados" (1926).
De
esta relación Faulkner hablará años más tarde:
"Aprendí de él más cosas
(...) Aprendí que, para ser escritor, uno debe ser lo que es, lo que ha nacido
para ser; que para ser un norteamericano y un escritor, no hay que rendirse
necesariamente a cualquier imagen convencional norteamericana como la dolorosa
Indiana y Ohio (alude a los cuentos de Winesburg) o los mataderos de Sandburg o
la rana de Twain. Era preciso recordar lo que se es, solamente. 'Tiene que
haber un punto de partida; después se empieza a aprender', me dijo. 'No importa
el lugar, recuérdelo nomás y no se avergüence de él. Porque un punto de partida
determinado es tan importante como cualquier otro. Usted es un muchacho del
campo; lo único que conoce es ese trozo del Mississippi del que ha salido.
También eso sirve. También eso es Estados Unidos; intente extirparlo, pequeño y
desconocido como es, y todo se viene abajo, como cuando se quita un ladrillo de
una pared.
-No
en una pared revocada, dije yo.
-Sí,
pero Estados Unidos no está revocado. Todavía lo están construyendo. Por eso un
hombre con tinta en las venas a veces debe seguir moviéndose por todas partes,
desplazarse y escuchar y mirar y aprender. Por eso personas ignorantes y sin
instrucción como usted y yo no sólo tienen una oportunidad de escribir, sino
que deben escribir. (...) Nunca será del todo ajustado, pero siempre queda otra
oportunidad, siempre hay más tinta y más papel, y nuevas cosas para entender y
contar. (...)"
Sobre
la base de este consejo, Faulkner comenzó a escribir y a crear su propio
universo personal.
Después
de un breve viaje por Europa volvió a casa y comenzó a escribir su serie de
novelas barrocas e inquietantes, ambientadas en el condado ficticio de
Yoknapatawpha, que en lengua indígena significa "el agua corre lentamente
a través de la tierra llana"; habitándolo con sus propios antepasados,
indios, negros, oscuros ermitaños provincianos y blancos pobres.
La
primera de estas novelas, "Banderas en el polvo" (1929) -considerada
como una de las mejores hasta por el propio escritor- fue rechazada por las
casas editoriales aduciendo razones de extensión, carencia de argumento
convincente y no progresión en la historia de los personajes. Finalmente fue
aceptada con la condición de que se hicieran recortes drásticos.
"Sartoris" como pasó a llamarse, perdió un cuarto del original,
incluyendo el título. Faulkner aceptó la lógica de la máquina editorial y se
limitó a guardar los restos.
A
"Sartoris" le siguió "El sonido y la furia", novela que
confirmó su madurez como escritor. Se casó con el amor de su infancia, Estelle
Oldham, decidiendo establecer su casa y fijar su residencia literaria en el
pequeño pueblo de Oxford. Aunque sus libros recibieron buenas críticas, sólo se
vendió bien "Santuario" (1931). A pesar del sensacionalismo y
brutalidad de la novela -que gira en torno a un gangster durante la ley seca,
un impotente sexual inspirado en un modelo real, que rapta a una estudiante y a
la que acaba alojando en un prostíbulo de Memphis, el Santuario del título- su
tema es la corrupción y la fuerza demoledora de la desilusión. Gracias al
éxito del libro encontró trabajo, bastante más lucrativo, como guionista de
Hollywood. Esto compensó el escaso rendimiento de sus novelas, y le permitió
darse un respiro para escribirlas.
Sus
novelas son de modo indiscutible grandes relatos (el Mal, la Traición, el
Destino, el Hombre, la Tierra) en un momento de supuesta caída de los grandes
relatos.
Su
obra, a primera vista, grave y densa, resulta apasionante a medida que el
lector se interna en ella.
Para crear una atmósfera determinada, sus frases
complejas y enrevesadas se alargan durante más de una página y, jugando con el
tiempo de la narración, ensambla relatos, experimenta con múltiples narradores
e interrumpe el discurso narrativo con divagantes monólogos interiores.
En
1946, el crítico Malcolm Cowley, preocupado porque Faulkner era poco conocido y
apreciado, publicó "The portable Faulkner", libro que reúne extractos
de sus novelas en una secuencia cronológica, dando a la saga de Yoknapatawpha
una nueva claridad y poniendo así el genio del escritor al alcance de una nueva
generación de lectores.
Esta
novela casi experimental creó escuela y las letras hispoamericanas se vieron
profundamente influenciadas desde un punto de vista formal, como puede
descubrirse entre otros en la obra del argentino-chileno Manuel Rojas, los
mexicanos Juan Rulfo y Carlos Fuentes y el uruguayo Juan Carlos Onetti.
El
hecho de que tras la Guerra Civil española cayera la censura sobre Faulkner,
hizo que su obra -que había empezado a traducirse en 1930- tardara en
publicarse de nuevo, pero aun así, muchos escritores tanto en el exilio como en
España reflejan su influencia como Luis Martín Santos y, por supuesto, Juan
Benet.
Las
obras de Faulkner, que habían permanecido durante un largo tiempo lejos de las
imprentas, comenzaron a reeditarse y empezó a considerársele no ya como una
curiosidad regional sino como un gigante literario cuya mejor escritura iba
mucho más allá de las tribulaciones y conflictos de su tierra natal.
Sus
logros fueron reconocidos internacionalmente en 1949 al concedérsele el Premio
Nobel de Literatura. Continuó escribiendo, tanto novelas como cuentos, hasta su
muerte en Oxford, el 6 de julio de 1962. Entre sus obras principales se
encuentran "Mientras agonizo" (1930), "Luz de agosto" (1932), "¡Absalon, Absalon!"
(1936), "Los invictos" (1938), "El villorrio" (1940), "Desciende Moisés" (1942), "Intruso en el polvo" (1948), "Una fábula" (1954, Premio Pulitzer de 1955), "La
ciudad" (1957), "La mansión" (1959) y "Los rateros" (1962), también ganadora de un
Premio Pulitzer.
Ernest
Hemingway (1899-1961)
Novelista estadounidense cuyo estilo se caracteriza por
los diálogos nítidos y lacónicos y por la descripción emocional sugerida. Su
vida y su obra ejercieron una gran influencia en los escritores estadounidenses
de la época. Muchas de sus obras están consideradas como clásicos de la
literatura en lengua inglesa.
Hemingway
nació el 21 de julio de 1899 en Oak Park, Illinois, en cuyo instituto estudió.
Trabajó como reportero del Kansas City Star, pero a los pocos meses se alistó
como voluntario para conducir ambulancias en Italia durante la Primera Guerra
Mundial. Más tarde fue transferido al ejército italiano resultando herido de
gravedad.
Después de la guerra fue corresponsal del Toronto Star hasta que se
marchó a vivir a París, donde los escritores exiliados Ezra Pound y Gertrude
Stein le animaron a escribir obras literarias. A partir de 1927 pasó largas
temporadas en Key West, Florida, en España y en África. Volvió a España,
durante la Guerra Civil, como corresponsal de guerra, cargo que también
desempeñó en la Segunda Guerra Mundial. Más tarde fue reportero del primer
Ejército de Estados Unidos. Aunque no era soldado, participó en varias
batallas. Después de la guerra, Hemingway se estableció en Cuba, cerca de La
Habana, y en 1958 en Ketchum, Idaho.
Hemingway
utilizó sus experiencias de pescador, cazador y aficionado a las corridas de
toros en sus obras. Su vida aventurera le llevó varias veces a las puertas de
la muerte: en la Guerra Civil española cuando estallaron bombas en la
habitación de su hotel, en la Segunda Guerra Mundial al chocar con un taxi
durante los apagones de guerra, y en 1954 cuando su avión se estrelló en
África. Murió en Ketchum el 2 de julio de 1961, disparándose un tiro con una
escopeta.
Hemingway
describe en sus primeros libros la vida de dos tipos de personas. Por un lado,
hombres y mujeres despojados por la Segunda Guerra Mundial de su fe en los
valores morales en los que antes creían, y que viven despreciando todo de forma
cínica excepto sus propias necesidades afectivas. Y por otro, hombres de
carácter simple y emociones primitivas, como los boxeadores profesionales y los
toreros, de los que describe sus valientes y a menudo inútiles batallas contra
las circunstancias.
Entre sus primeras obras se encuentran los libros de
cuentos "Tres relatos y diez poemas" (1923), su primer libro "En
nuestro tiempo" (1924), relatos que reflejan su juventud, "Hombres
sin mujeres" (1927), libro que incluía el cuento 'Los asesinos', notable
por su descripción de una muerte inminente, y "El que gana no se lleva
nada" (1933), libro de relatos en los que describe las desgracias de los
europeos.
La novela que le dio la fama, "Fiesta" (1926), narra la
historia de un grupo de estadounidenses y británicos que vagan sin rumbo fijo
por Francia y España, miembros de la llamada generación perdida del periodo
posterior a la Primera Guerra Mundial.
En 1929 publicó su segunda novela
importante, "Adiós a las armas", conmovedora historia de amor entre un oficial estadounidense del
servicio de ambulancias y una enfermera inglesa que se desarrolla en Italia durante
la guerra.
Hemingway
había explorado temas como la impotencia y el fracaso, pero al final de la
década de 1930 empezó a poner de manifiesto su preocupación por los problemas
sociales. Tanto su novela "Tener y no tener" (1937) como su obra de
teatro "La quinta columna" (1938), condenan duramente las injusticias
políticas y económicas.
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