jueves, 9 de mayo de 2013

La revolución del rock: Elvis Presley, el elegido



La fortuna esperaba a Elvis Aaron Presley, nacido en Tupelo, Mississippi, en enero de 1935.
Pertenecía a una familia humilde del Sur americano (white trash, 'basura blanca' para los herederos de los ideales esclavistas de la Confederación) que se estableció en Memphis en 1948, pero en 1954 ya cantaba y grababa temas de Arthur Crudup y Bill Monroe, oscilando entre el blues, el gospel y el country rural.
Por aquella época el propósito de algunas compañías discográficas, ante la decadencia del country, consistía en descubrir a cantantes que expresaran "sentimientos blancos" con fuerza, voces y corazones negros, y Elvis resultó el artista elegido en una época en que ya gozaban de relativo éxito solistas como Jerry Lee Lewis (1935), Carl Perkins (1932), Johnny Cash (1932), Roy Orbison (1936) y Chuck Berry (1931).


Salvo Berry, apoyado por Muddy Waters y una discográfica independiente de Chicago, los demás coincidirían en sus primeros trabajos al grabar en 1955 con el sello Sun Records, y de ahí nació la primera leyenda de los cinco pioneros o, en cualquier caso -en palabras de Jesús Ordovás-, de "los cinco grandes creadores del rock and roll".
Pero Elvis, gracias a su participación en diversos espectáculos masivos de Nashville a principios de 1956, de clara significación country, pudo renunciar a su condición de héroe local que goza del interés de una audiencia reducida pero fiel, y con habilidad, apoyándose en su tema 'Heartbreak hotel', atípico en el contexto donde lo presenta, deslumbra, hipnotiza a masas de quinceañeras y se alza con un triunfo que le catapulta en cuestión de pocos días al primer puesto en la lista de éxitos de Estados Unidos.

Con 'Heartbreak hotel' estalla el fenómeno de los teenagers (seguidores jóvenes de edades comprendidas entre los 13 y los 19 años), que dará el espaldarazo al joven y tímido cantante procedente de los más bajos estratos sociales, reconvertido en escasas semanas en ídolo de multitudes de jóvenes que ven personificado en él, hábil vocalista, diletante, bromista de gesticulación agresiva, y dado a las audacias sensuales en directo, al rebelde blanco que alcanza el irrenunciable sueño americano: triunfar.

En 1955 había fallecido en accidente automovilístico James Dean, encarnación mítica y cinematográfica de la juventud rebelde y 'sin causa'. Elvis Presley tenía una causa, el rock, y transmitía inconformismo, ansia de rebelión y juventud.
Entre 1955 y 1958 el ascenso de Elvis es imparable: es un mito, un ídolo que rinde buenos réditos, pues cualquiera de sus canciones, que no se atienen a un estilo único o definido, logra ventas millonarias (ya contratado por Radio Corporation of America, RCA) y gana la devoción de millones de personas, dentro y fuera de su país.

Las canciones, la histeria colectiva de sus seguidores en los conciertos y en consecuencia, la comercialidad, llaman a las puertas del cine, y las películas ("El barrio contra mí", "El rock de la cárcel") se convierten en un medio privilegiado para gozar del magnetismo espasmódico del que ya empieza a ser llamado, en perjuicio no sólo de Chuck Berry, Bill Haley, Jerry Lee Lewis, Roy Orbison, Cash y Perkins, sino de talentos que se incorporan a los insólitos ritmos frenéticos y juveniles de estos años (como Buddy Holly, Gene Vincent, Eddie Cochran, Ritchie Valens, Johnny Burnette, entre muchos otros), el 'rey del rock'. Elvis no es sólo una voz ni una capacidad para enloquecer al público mediante sus atrevidos movimientos -se prohibió emitirlos por televisión- y temas tan dulces o sinuosos como 'Love me Tender', 'Teddy Bear', 'Hound Dog', 'Jailhouse Rock' y 'King Creole': es una imagen, el remozado símbolo de la juventud, el carisma de la "Gran América", pero no por ello puede dejar de cumplir con la patria como soldado.
Es en 1958 cuando Elvis se incorpora al ejército, para volver a su país dos años después y codearse con mitos de otras generaciones e integrarse en la sociedad de las 'grandes estrellas': Frank Sinatra, Ann Margret, James Brown, Ed Sullivan, y multitud de personalidades estadounidenses le trataban como a un igual.
Elvis se plegará a partir de entonces, coincidiendo con un 'reblandecimiento' de las líneas maestras del rock, en una dinámica por la que habrá de rodar tres películas al año, grabar algunos discos en tanto espacia cada vez más sus actuaciones en público. Instalado en su mansión de Memphis, Graceland, dará sus conciertos en Las Vegas.
Habrán de transcurrir 10 años para que se produzca su reaparición pública, con la grabación de 'In the Ghetto', que le vuelve a situar en el primer puesto de las listas de éxito.

Paralelamente, en el panorama del rock se han sucedido fenómenos trascendentales hacia los que 'el Rey' se muestra ajeno, por la comodidad de su status de héroe popular indiscutido, crooner (cantante melódico-romántico) ocasional y nostálgico de las melodías religiosas de su infancia: la eclosión de la música de los sesenta, la aparición de Bob Dylan, The Beatles, Morrison, The Who, The Band, The Rolling Stones, The Kinks, Yardbirds, por ejemplo, no reflejarán su influencia más allá de un reconocimiento de carácter generacional, pues según repetida expresión de la época, "todos habían crecido con Elvis".

Tras brindar su apoyo a la dura política internacional de Richard Nixon, presidente de Estados Unidos, y prestarse a colaborar como agente federal en la lucha contra el tráfico de drogas en su país -pidió armas y placa al presidente en persona- la decadencia de Elvis Presley fue imparable. Consumido por su adicción a los fármacos y el alcohol, vencido por el insomnio y las depresiones, sucumbió en la madrugada del 16 al 17 de agosto de 1977 en su finca de Graceland.

La revolución del rock: racismo y síntesis ligera



El Rock, considerado sinónimo de la "música del siglo XX", pierde con los años el marcado carácter anglosajón que tiene en sus orígenes para transformarse en un lenguaje universal y sometido a continuo cambio.
Al surgir de un modo espectacular y desarrollarse en principio como un fenómeno de masas que trastornó la vida y los ideales de los Estados Unidos y de buena parte del mundo occidental, no puede considerarse como un movimiento musical en sentido estricto. 
Sus raíces son tan plurales que sintetizan las principales ramas de la llamada música popular estadounidense, sobre todo el blues, el rhythm and blues, el gospel y el country.
A pesar de la hegemonía del rock en los años sesenta, otros nuevos estilos de música popular salieron a la luz. El resurgimiento de la música folclórica, difundida por cantautores urbanos y profesionales de folk como Pete Seeger, Joan Baez o Bob Dylan, consiguió que los blues y las baladas rurales llamaran también la atención.
No obstante los evidentes vínculos que posee con las más profundas esencias de la música de los negros afroamericanos, el rock es en realidad el resultado -tras una larga síntesis que se inicia con el siglo- de la adaptación de estas fuentes a una concepción y una estética blanca, lo que generó las primeras actitudes públicas de rechazo, algunas de ellas muy conflictivas.
Si el compositor y "blusero" negro Muddy Waters, (1915-1983), lo consideraba como "un hijo del rhythm and blues al que llamaron rock", numerosas organizaciones racistas estadounidenses afirmaban con desprecio y energía, según sus panfletos y los abundantes testimonios de sus líderes de entonces, que representaba la música que "rebajaba al hombre blanco a la categoría del negro".

La variante, en cualquier caso, de acuerdo con estas interpretaciones, radicaría en el hecho de que la base del rock, el viejo blues, estaba revisada, para "mayor gloria de la raza blanca", a través de inyecciones de ritmo más dulce, así como de andanadas de sonido estridente, rápido y energético.
Esta síntesis ligera de blues y rhythm and blues, como se la denominó durante mucho tiempo, hallaría su ídolo fundacional a mediados de los años cincuenta en la figura de Elvis ("The Pelvis") Presley (1935-1977), aun cuando desde la primera grabación de blues registrada en la historia ('Crazy Blues', un tema cantado en 1920 por Mammie Smith) hubieran pasado casi tres decenios.
Esta vía de 'desencuentro', conforme con sus raíces negras, la seguirían cantantes como Bessie Smith ('la Emperatriz del blues'), Billie Holiday, Little Richard y, ya en la esfera de la música de finales de los sesenta cantada por mujeres blancas, Janis Joplin.

martes, 7 de mayo de 2013

Música minimalista



La música minimalista es un estilo de composición de fines del siglo XX de gran influencia, también llamada música de sistemas, música de proceso o música repetitiva.
En este estilo, un material rudimentario, a menudo tonal o de escalas y con un pulso fuerte y regular, se repite durante extensos períodos de tiempo, con mínimas variaciones.
El minimalismo nació en Estados Unidos.
A pesar de precedentes muy citados, como el preludio de "El oro del Rhin" de Richard Wagner y las obras de Erik Satie, los antecedentes más importantes no son occidentales: la improvisación hindú, el gamelán de Bali y las percusiones africanas. 
 

Los experimentalistas John Cage y Harry Partch pueden considerarse los padres del género, pero La Monte Young fue el iniciador con su grupo Teatro de la música eterna, fundado en 1962.
 
Terry Riley era uno de los intérpretes de ese grupo. Su "In C" (1964) está totalmente estructurada con motivos repetitivos en el modo jónico (escala mayor). Esta obra fue una de las más importantes, según figuras destacadas del minimalismo.
 
John Cage experimentó ampliamente no sólo con los procedimientos técnicos que adoptó, sino también con la gama de recursos que diseñó como inspiración para su obra. 

Para ello, extrae del I Ching (Libro de los Cambios) no solamente la idea de una música inspirada en el confucionismo, sino también un método (tirar los dados) para controlar los parámetros musicales. Ésta es sólo una de las innumerables maneras que Cage utiliza como procedimientos de azar para crear sobre un material que deriva de una serie de fuentes musicales, filosóficas, literarias, matemáticas o electrónicas, cantadas, interpretadas o grabadas.
En su obra "Music in Similar Motion" (1969), Philip Glass se basa en la interpretación de una serie de chelos que sólo difiere en la adición o sustracción de una unidad cada vez que se repite la melodía, hasta que se da una señal para pasar a la siguiente.


Steve Reich ha experimentado con múltiples bucles de cinta cuya sincronización se desplaza progresivamente hasta salirse de fase, como en su obra "Come Out" (1966), aplicando también esta técnica a los instrumentos acústicos.

En Europa, los compositores se han unido a los estilos minimalistas desde mediados de los años setenta. Entre ellos destacan el holandés Louis Andriessen, Steve Martland y los "minimalistas sagrados" con trabajos basados en la simplicidad de la música folk y las tradiciones religiosas como Henryk Mikolaj Górecki, Arvo Pärt, John Tavener y Giya Kancheli.

[¿Escucharon Come out? ¿No es tan extraño y lejano, verdad? ¿No les suena a la música de los actuales DJ?] 

La música electrónica: música concreta - síntesis aditiva - música electroacústica y por ordenador



Música Electrónica
La música electrónica, que nació en la primera década del siglo de la mano de los futuristas italianos liderados por Luigi Russolo, tuvo un desarrollo importante a partir de los grandes avances tecnológicos llevados adelante a partir de la Segunda Guerra Mundial.
En las décadas de 1940 y 1950 nacieron varios estudios de grabación, asociados a los nombres de figuras destacadas, cuyos objetivos eran específicamente artísticos. En Francia, el ingeniero de sonido y compositor Pierre Schaeffer fundó el estudio de Radio Francia (RTF) en París, compuesto por varias grabadoras, micrófonos y equipos para la edición de cintas.
Las principales técnicas utilizadas para crear música consistían en cortar, pegar, empalmar o recorrer hacia atrás distintos fragmentos de la cinta grabada. 
Estas técnicas de manipulación de las cintas dieron lugar a un nuevo tipo de montaje de sonido, elaborado con mucho esfuerzo a partir de las grabaciones de sonido provenientes del mundo real.
Schaeffer calificó los resultados como música concreta, un término que aún se sigue utilizando ampliamente, sobre todo en Francia. Su primer experimento en este nuevo género utilizaba sonidos de grabaciones de trenes. Todas sus obras de esa época eran breves estudios sobre sonidos y tienen títulos evocadores como la Sinfonía para un hombre solo, compuesta en colaboración con su colega Pierre Henry.


A finales de la década de 1940 Werner Meyer-Eppler, físico y director del Instituto de Fonética de la Universidad de Bonn, presentó por vez primera el Vocoder, un dispositivo que conseguía sintetizar la voz humana.
Su trabajo teórico influyó en los compositores relacionados con el estudio de la Radio de Alemania Occidental en Colonia (fundada en 1953), y cuyo interés giraba en torno a la síntesis electrónica de los sonidos mediante generadores de sonido y otros aparatos.
El primer director del estudio de Colonia, Herbert Eimert, ejerció una gran influencia por su forma de utilizar el serialismo total como base para la construcción de obras electrónicas.
Según este método, todos los aspectos de la música, incluidos el tono, el ritmo y el volumen relativo, quedaban bajo el control de unos principios definidos numéricamente. 
Los sonidos y aparatos electrónicos brindaban la precisión y el control necesarios para la realización de este concepto. Compositores como Bruno Maderna y Karlheinz Stockhausen elaboraron piezas electrónicas cortas, llamadas síntesis aditiva. Estas obras se componían enteramente a partir de sonidos electrónicos.

 A finales de los años cincuenta ya se habían establecido gran parte de los estudios de música electrónica de Europa. Los más importantes eran el de la RAI en Milán, fundado por Luciano Berio y Maderna, el Instituto de Sonología de Utrecht y el estudio EMS de Estocolmo.


En la década de 1950 en Nueva York los compositores Otto Luening y Vladimir Ussachevski crearon músicas para cinta magnetofónica con un equipo de estudio muy rudimentario.
Su música transformaba los sonidos grabados de instrumentos y voces mediante técnicas de manipulación de cintas y simples unidades de reverberación.
A finales de la década se asociaron con el Centro de Música Electrónica de Columbia-Princeton, en el cual el compositor Milton Babbitt empleaba una enorme computadora RCA para crear una música compuesta con los mismos principios seriales que Eimert y Stockhausen en Colonia. Su obra "Philomel" (1964) fue una de las primeras composiciones para soprano solista y cinta magnetofónica.

El desarrollo de la tecnología informática en las décadas de 1950 y 1960 llevó al establecimiento de una serie de estudios dedicados en exclusiva a la música por ordenador en universidades estadounidenses y, en menor medida, en Europa.
Durante los años sesenta y setenta los estadounidenses Lansky y Barry Vercoe, entre otros, desarrollaron paquetes de programas para música (programas informáticos diseñados para la manipulación y creación de sonido), que se entregaban gratuitamente a los compositores interesados.
Esta tradición de software en las universidades de Estados Unidos ha contribuido en gran medida al crecimiento de la música por computadora en todo el mundo. Tanto el Centro para la Investigación Informática en Música y Acústica de la Universidad de Stanford, en el estado de California, como el Institute de Recherche et de Coordination Acustique/Musique de París (fundado por Pierre Boulez en 1977), utilizaron los ordenadores de forma significativa y continúan siendo centros influyentes en la composición de música electrónica en la actualidad.
Los sintetizadores y los instrumentos de música electrónica
A principios del siglo XX se inventaron instrumentos electrónicos como el Telharmonium o el Theremin, pero eran muy rudimentarios en su construcción y complicados en su funcionamiento.
Los sintetizadores e instrumentos electrónicos con amplificación, susceptibles de ser utilizados en las actuaciones en vivo, se perfeccionaron en la década de 1960.
La computadora central RCA fue en esencia uno de los primeros sintetizadores electrónicos. El aparato contenía todos los recursos necesarios para generar y modificar los sonidos por medios electrónicos.
En los sesenta, Robert Moog, Don Buchla y los fabricantes británicos EMS, entre otros, comenzaron a producir sintetizadores que utilizaban el control de voltajes. Se trataba de un medio electrónico para variar el tono o el volumen, y se empleaba para crear, filtrar y modificar, sonidos electrónicos. Pronto aparecieron sintetizadores que ofrecían una serie de sonidos y efectos pregrabados. Éstos serían utilizados cada vez más con propósitos comerciales, desde los anuncios de la televisión hasta la música para películas de ciencia-ficción. Hoy existe una amplia variedad de sintetizadores, capaces de imitar casi cualquier sonido y de crear gamas tonales y timbres completamente nuevos.
Los nuevos instrumentos musicales electrónicos de la década de 1960 también contribuyeron al crecimiento de la música electrónica en vivo, en la cual la creación y la manipulación electrónica del sonido ocurren en tiempo real (es decir, que se tocan y se escuchan en el momento). Al mismo tiempo, ciertos compositores creaban música electrónica en vivo con equipos fabricados por ellos mismos.
La obra "Solo" de Stockhausen (1966), por ejemplo, utilizaba un complejo sistema de retardo de la grabación que requería cuatro ayudantes para su interpretación. Durante la década de 1960 surgieron numerosos grupos de música electrónica en vivo, muchos de los cuales interpretaban música improvisada de carácter teatral.
La evolución del sintetizador y la guitarra eléctrica a partir de los años cincuenta también ha influido en gran medida en el mundo del pop y la música rock. Los avances tecnológicos fueron acogidos con entusiasmo por grupos como The Grateful Dead, Pink Floyd y la Velvet Underground.
Música por ordenador y música electroacústica
La música por ordenador se caracteriza por el empleo de la tecnología digital. Si la música creada mediante el corte y pegado de cintas utilizaba grabadoras y dispositivos analógicos, los ordenadores almacenan la información de forma digital, como números que pueden manipularse mediante procesos matemáticos usando programas informáticos.
Desde la década de 1960 los términos música electroacústica y por ordenador se refieren, respectivamente aunque no de forma constante, a la música analógica y a la digital. Hoy esos términos se usan casi de forma equivalente, dado que casi toda la música electrónica utiliza ahora tecnología digital.

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