Introducción
El cuestionamiento sobre los principios artísticos que se inició en las últimas décadas del siglo XIX tuvo una influencia decisiva en la formación del espíritu crítico propio del siglo XX. Esta revolución estética trajo consigo una sucesión de estilos y movimientos, muchos de ellos de corta duración y la mayoría centrados en la búsqueda de nuevas direcciones y principios innovadores.
Los nuevos movimientos modernistas que comenzarán a desarrollarse en numerosas potencias europeas evidencian la crisis del modelo positivista asentado en el método experimental y objetivo de la ciencia. Reaccionan contra el racionalismo, el progreso científico y la "mecanización sin alma de la cultura", postulando un renacimiento espiritual que conecte al hombre con su verdadera esencia.
Mientras la política oficial de los países europeos encuentra en el continente negro grandes extensiones de tierras y hombres pasibles de ser asimilados a sus normas, la vanguardia artística e intelectual propone una vuelta al "primitivismo", intentando deshacerse de los oxidados parámetros de la cultura europea.
En un ámbito de enrarecimiento político, signado por la rápida militarización de las potencias y la conciencia de que se avecinaba un gran conflicto, la creación artística comienza a resultar incapaz de ocultar los males del mundo. Las vanguardias destruyen las imágenes convencionales y rechazan la función "digestiva" tradicional, evidenciando una nueva visión de la realidad, fragmentadora, inestable y poco tolerada por la óptica racional.
Los movimientos más destacados en estas primeras décadas fueron, entre otros, el impresionismo, el fauvismo, el expresionismo, el cubismo, el futurismo, el constructivismo y el neoplasticismo.
El impresionismo

“La Catedral de Rouen” – Claude Monet
El artista francés Claude Monet, considerado el principal pintor del movimiento impresionista del siglo XIX, llevó esta corriente hasta sus límites extremos. En “La Catedral de Rouen” se aboca a las cambiantes apariencias que su arquitectura presentaba al cambiar la luz según las distintas horas del día. En estas variaciones sobre un tema, el punto de partida, el asunto mismo, importa menos que el arte de la variación.
“Tejados rojos” (1877) – Camille Pissarro
Camille Pissarro, el miembro de más edad en la corriente impresionista, adoptó la influencia y los métodos de Monet: una técnica espontánea que sólo confiaba en el
