Algunos
escultores de las primeras décadas del siglo XX compartieron los postulados del
cubismo y otras vanguardias.
Entre ellos destacaron Alexander Archipenko, Raymond
Duchamp-Villon y Jacques Lipchitz,
debido sobre todo a sus representaciones de la figura humana por medio de los
planos geométricos.
El español Julio González destacó por sus estructuras de hierro soldado, delgadas construcciones de varillas y barras de hierro conectadas por arcos de metal que definen la forma como espacio vacío.
En 1930, González ayudó a Picasso a construir esculturas soldadas, por lo que se ha señalado una influencia de Picasso, que también realizó interesantes esculturas, sobre la obra de su amigo. En la misma línea expresiva cabe destacar al escultor Pablo Gargallo.



