lunes, 20 de agosto de 2012

Artistas de la pintura entre los años 20 y 40: Moholy, Kandinsky, Klee

László Moholy-Nagy (1895-1946)

Pintor, escultor, diseñador y fotógrafo húngaro-estadounidense, nacido en Bacsbarsod, Hungría, inició la carrera de derecho, para después estudiar arte en Berlín tras la Primera Guerra Mundial, donde se adscribe al movimiento abstracto del constructivismo.
Entre los pintores constructivistas, Moholy-Nagy destaca como el más polifacético e inventivo. Dentro de su obra asimiló todos los avances de la técnica moderna. Fotografía, montaje, collage, etc.
De 1923 a 1928 enseñó en la Bauhaus convirtiéndose en uno de los miembros más destacados del arte abstracto. Investigó las relaciones entre la luz y el movimiento en su rotatorio Requisito luz-espacio (c.1930) y en las series de Moduladores espaciales (después de 1953), que constituyen los primeros ejemplos de escultura cinética.
Tales experimentaciones le hicieron comprender las leyes autónomas que son inherentes a las materias mismas, y esto le indujo a formular una especie de armonía entre las diferentes artes visuales.
Su influencia se hizo sentir primero en el Bauhaus, pero eso no cobró todo su significado hasta sus últimos años, después de emigrar a los Estados Unidos.


Moholy-Nagy se trasladó a Estados Unidos en 1937 y fundó en Chicago la Nueva Bauhaus (que se convertiría posteriormente en una escuela de diseño integrada en el Instituto de Tecnología de Illinois) que dirigió hasta su muerte.
La formación que impartía se basaba en sus conceptos de la composición arquitectónica y en el uso de nuevos materiales; estos conceptos se plasman en "Doble curva" (1946), una escultura de forma liberada en plexiglás doblado.
Sus teorías artísticas están recogidas en dos libros: "La nueva visión" (1946) y "Visión en Movimiento" (publicada póstumamente en 1947).
 

Wassily Kandinsky (1866 -1944)

Kandinsky, considerado uno de los pintores innovadores más importantes del arte moderno, desempeñó un papel fundamental, como artista y como teórico en el desarrollo del arte abstracto. Fue él quien primero llegó a la meta que, desde los primeros años del siglo, se había convertido en su obsesión: una pintura realmente abstracta. A través de la geometría consiguió un contrapunto visual que le servía como símbolo del nuevo mundo que la ciencia estaba abriendo al hombre.
Kandinsky fue uno de los pintores más influyentes de su generación, y sembró la semilla del expresionismo abstracto, escuela de pintura que dominará el panorama durante la Segunda Guerra Mundial.
 
Paul Klee (1879 -1949)

El estilo del pintor suizo Paul Klee en los años '20, mostrando el dominio de armonías cromáticas delicadas y de ensueño, hizo un giro radical partir de la década de los años '30. Afectado por una enfermedad progresiva, la esclerodermia, Klee adoptó un estilo claro, sencillo, caracterizado por líneas más duras y gruesas y sus colores se hicieron mas terrosos y atenuados.
Sus temas artísticos durante este período adoptaron un tono pesimista y dramático, ensombreciendo el mundo de despreocupada fantasía que había dominado su trabajo en los años anteriores.


sábado, 18 de agosto de 2012

Artistas de la pintura entre los años 20 y 40: Soutine, Rouault, Picasso


Chaim Soutine (1894-1943)
Soutine, hijo de un pobre sastre judío de un pueblo de Lituania, fue miembro de un grupo de artistas de París vinculado durante la primera década del siglo al expresionismo. Su obra, sin embargo tuvo un sello muy personal. Su expresión fue desde un principio trágica, y este sentimiento tiñó toda su pintura.
Entre sus obras se incluyen retratos de panaderos, mozos y niños cantores; naturalezas muertas compuestas por de trozos de carne en diferentes estados de putrefacción ("Vaca abierta en canal". 1925); y paisajes atormentados con ráfagas de nubes y árboles inclinados ("Calle siniestra", 1921).

En sus telas hay decadencia, degradación y corrupción -no del modelo circunstancial que elegía para pintar- sino de un mundo en crisis cuyas verdades él veía como mentiras. Colores coruscantes y pinceladas violentas como latigazos dan a sus pinturas el aspecto de visiones apocalípticas.
A menudo, destruyó o volvió a pintar sobre composiciones de su primera etapa artística, y después de 1930 realizó muy pocas obras.

Georges Rouault (1871-1958)
Otro profeta del apocalipsis fue el francés Georges Rouault, pero sus visiones venían de una fuente distinta: el horror que un católico profundamente devoto sentía ante la pobredumbre y el desorden del mundo moderno.
Como otros artistas, buscaba un significado universal, un símbolo poderoso. Lo encontró creando un estilo pictórico propio y distinto, caracterizado por claros y brillantes rojos, azules y verdes, el uso del empaste (pigmentos gruesos) y los fuertes contornos negros como el plomo que divide la policromía de los vitrales (que él trabajaba), y que a un tiempo une y mantiene separados grandes fragmentos de color resplandeciente.
Sus retratos melancólicos de reyes afligidos, de Cristo y de payasos le ha valido ser considerado como el pintor religioso moderno más importante de su época.

Entre sus obras más importantes se encuentran: Tres Jueces (1913), Cristo burlado por los soldados (1932), El viejo rey (1937) y Cabeza de Payaso (1940-1948).
Entre sus últimos grandes trabajos destaca el diseño para las ventanas de una iglesia en Plateau d'Assy.
 
Pablo Picasso (1881-1973)

Después de la Primera Guerra Mundial Picasso creó un nuevo estilo. Abandonó las experimentaciones cubistas y, después de una serie de bodegones, volvió a la representación de la figura humana. En las pinturas de mujeres de este período, algunos saludaron su retorno a la imitación de la realidad, al viejo y seguro mundo de las formas reconocibles. Pero la inspiración de estas obras venía de la secreta y absorta quietud de las figuras clásicas y de la rigurosa disciplina intelectual que el clasicismo había fijado como esencial preocupación de su pintura.

Después del período clásico de los años 20, el arte de Picasso dio un nuevo giro; a partir de 1925, pintó una serie de cuadros en los que la figura humana es tratada como símbolo de pasión desatada. Proclamando su trágico desconcierto en figuras deformes y demoníacas, en esos años inventó una mitología personal para expresar el desorden de la época.

La serie de estas telas, entre las que se cuentan los grabados titulados "Minotauromaquia", culmina con la grandiosa pintura mural "Guernica", con la que Picasso respondió al bombardeo áereo de aquella ciudad por parte de los nazis bajo las órdenes de Francisco Franco.

 

La pintura y la escultura en los años 20 y 30

Introducción
Los años que siguieron a la Primera Guerra Mundial y que presenciaban la convulsionada realidad social, económica y política, junto al peligroso rearme de las principales potencias, marcaron decisivamente a los artistas de la época.
Los increíbles, irracionales y absurdos acontecimientos que llevó consigo el conflicto mundial, no podían menos que dar origen a una nueva actitud ante la realidad. Ya hemos visto el surgimiento del surrealismo como uno de los ejemplos, que en todos los sentidos posibles, fue producto de la guerra.
Después de la guerra, en forma paralela coexistieron diversas corrientes que, en su mayoría, eran continuadoras de las surgidas a principios de siglo. Incluso la corriente naturalista, repudiada a comienzos del siglo XX resurgió, pero no basándose en la antigua retórica, sino plena de un ascetismo y sobriedad que correspondía efectivamente con los nuevos tiempos que se estaban viviendo.
Los surrealistas Chirico, Dalí, Max Ernst y Tanguy, despojaron al subconsciente de la corteza que lo cubría e hicieron surgir a la luz (casi al mismo tiempo que los psicoanalistas) imágenes que estaban en lo más profundo del alma.
Sólo unos pocos -Marc Chagall, por ejemplo- sabían como pintar de un modo más gozoso o con más humor, los rincones oscuros del nuevo contexto.
A este mundo extraño y supra-real venían a unírsele los pintores primitivos o "naíves", aritstas no profesionales que contemplaban y pintaban con una franqueza excenta de complicaciones esta realidad.
Los pintores abstractos, partiendo del intelecto, inventan símbolos de la nueva realidad. Piet Mondrian definió su arte y el camino que a él conducía como "una visión clara de la realidad".
Lo que Mondrian buscaba era la ley perdurable tras el transitorio accidente de los aspectos externos, y esta ley la encontró en el principio de la armonía universal. Sin embargo, otros pintores se interesaron más por su propia y personal expresión.
Más que un análisis de la evolución de las diferentes corrientes, repasaremos aquí las obras de algunos pintores que describieron desde su óptica los sentimientos y la situación de un mundo convulsionado y en crisis.



miércoles, 8 de agosto de 2012

El arte entre guerras II: Años 20 y 30


El arte de las décadas de los años 20 y 30 se siguió desarrollando en los marcos de la inestabilidad general ocasionada por la guerra. Sin embargo, el desarrollo industrial continuaba: nuevas formas se imponen, y el arte -de alguna manera- comienza a popularizarse.

El arte entre guerras (II)

El desarrollo del arte en las décadas de 1920 y 1930 siguió básicamente las tendencias que se venían dando especialmente en Europa y Estados Unidos después de la Primera Guerra Mundial.
En el ámbito de la pintura y la escultura, el surrealismo llegó a su apogeo, así como siguió evolucionando la corriente cubista y constructivista, con nuevos exponentes.
La arquitectura moderna desarrolló un nuevo concepto, partiendo de una realidad social que había cambiado: el problema de la vivienda entre la población trabajadora. De esta forma, la escuela de la Bauhaus se consolida y comienzan a elaborarse, paralelamente a Le Corbusier proyectos de urbanización.

La sociedad industrializada del siglo XX, con la abundancia de productos, que a su vez genera deshechos, promueve la creación de corrientes artísticas como el "ready-made" cuyo máximo exponente es Marcel Duchamp. Paralelamente, surge una nueva corriente "el Art Déco" que surge como reacción a la sinuosidad y exceso de elaboración del Art Nouveau y que se expresa con una estética nueva celebrando el auge de la maquinización. El diseño de interiores, la joyería, la moda, y diversos artículos utilitarios, son elaborados por artistas de esta corriente.
En otra área, el auge de los medios de prensa y la publicidad creciente de los espectáculos promovió el auge del comic y el arte del poster.


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