viernes, 11 de octubre de 2013

1985. Proyecto Genoma Humano



La biología genética se desarrolla vertiginosamente. En 1985 se lleva adelante el Proyecto Genoma Humano, un programa internacional de colaboración científica cuyo objetivo es obtener un conocimiento básico de la dotación genética humana completa.




Proyecto Genoma Humano
El "Proyecto Genoma Humano" es un programa internacional de colaboración científica cuyo objetivo es obtener un conocimiento básico de la dotación genética humana completa.
Esta información genética se encuentra en todas las células del cuerpo, codificada en el ácido desoxirribonucleico (ADN). El programa pretende identificar todos los genes del núcleo de la célula humana, establecer el lugar que los genes ocupan en los cromosomas del núcleo y determinar mediante secuenciación la información genética codificada por el orden de las subunidades químicas de ADN.
El objetivo último de la representación y secuenciación del genoma es asociar rasgos humanos específicos y enfermedades heredadas con genes situados en lugares precisos de los cromosomas. Cuando se termine, el Proyecto Genoma Humano proporcionará un conocimiento sin precedentes de la organización esencial de los genes y cromosomas humanos. Promete revolucionar el tratamiento y la prevención de numerosas enfermedades humanas, ya que penetrará en los fenómenos bioquímicos básicos que las sustentan.
La idea de iniciar un estudio coordinado del genoma humano surgió de una serie de conferencias científicas celebradas entre 1985 y 1987. El Proyecto Genoma Humano ganó impulso en Estados Unidos en 1990 con la ampliación de la financiación de los Institutos Nacionales de Salud y del Departamento de Energía. Uno de los primeros directores del programa en Estados Unidos fue el bioquímico James Watson, que en 1962 compartió el Premio Nobel de Fisiología y Medicina con los biofísicos británicos Francis Crick y Maurice Wilkins por el descubrimiento de la estructura del ADN.
Muchos países tienen en marcha programas oficiales de investigación sobre el genoma humano como parte de esta colaboración informal, entre ellos Francia, Alemania, Japón, Reino Unido y otros miembros de la Unión Europea. El costo de la parte del programa que se realiza en Estados Unidos es de 3.000 millones de dólares a lo largo de 15 años, hasta el 2005.
El genoma humano
Se llama genoma a la totalidad del material genético de un organismo. El genoma humano tiene entre 50.000 y 100.000 genes distribuidos entre los 23 pares de cromosomas de la célula. Cada cromosoma puede contener más de 250 millones de pares de bases de ADN y se estima que la totalidad del genoma tiene aproximadamente 3.000 millones de pares de bases.
El ADN analizado en el Proyecto Genoma Humano procede por lo general de pequeñas muestras de sangre o de tejidos obtenidas de personas diferentes. Aunque los genes del genoma de cada individuo están formados por secuencias de ADN exclusivas, se estima que la variación media de los genomas de dos personas distintas es muy inferior al 1%. Por tanto, las muestras de ADN humano de distintas fuentes presentan muchas más similitudes que diferencias.
Cartografía y secuenciación
Hay dos categorías principales de técnicas de cartografía genética: ligamiento o cartografía genética, que identifica sólo el orden relativo a los genes a lo largo del cromosoma; y cartografía física, un conjunto de métodos más precisos que permite determinar las distancias entre genes dentro del cromosoma. Ambos tipos de cartografía utilizan marcadores genéticos, que son características físicas o moleculares detectables que se diferencian entre los individuos y se transmiten por herencia.
Los mapas de ligamiento humanos se han elaborado sobre todo siguiendo las pautas de herencia de familias extensas a lo largo de muchas generaciones. Inicialmente, estos estudios se limitaban a los rasgos físicos heredados, fácilmente observables en todos los miembros de la familia. Pero actualmente hay técnicas de laboratorio muy refinadas que permiten a los investigadores crear mapas de ligamiento más detallados comparando la posición de los genes diana en relación con el orden de marcadores genéticos o de segmentos específicos y conocidos del ADN.
La cartografía física determina la distancia real entre puntos diferenciados de los cromosomas. Las técnicas más precisas combinan robótica, uso de láser e informática para medir la distancia entre marcadores genéticos. Para realizar estos mapas se extrae ADN de los cromosomas humanos y se rompe aleatoriamente en numerosos fragmentos. A continuación, éstos se duplican muchas veces en el laboratorio para analizar en las copias idénticas así obtenidas, llamadas clones, la presencia o ausencia de marcas genéticas específicas distintivas. Los clones que comparten varias marcas proceden por lo general de segmentos solapados del cromosoma. Las regiones de solapamiento de los clones pueden a continuación compararse para determinar el orden global de las marcas a lo largo del cromosoma y la secuencia exacta que ocupan inicialmente los segmentos de ADN clonados.
Para determinar la secuencia real de nucleótidos hacen falta mapas físicos muy detallados que recojan el orden exacto de las piezas clonadas del cromosoma. En el Proyecto Genoma Humano se utiliza primordialmente un método de secuenciación desarrollado por el bioquímico británico y dos veces premio Nobel, Frederick Sanger. Este método consiste en replicar piezas específicas de ADN y modificarlas de modo que terminen en una forma fluorescente de uno de los cuatro nucleótidos. En los modernos secuenciadores automáticos de ADN, el nucleótido modificado situado al extremo de una de estas cadenas se detecta con un haz de láser y se determina el número exacto de nucleótidos de la cadena. A continuación se combina esta información en un ordenador para reconstruir la secuencia de pares de bases de la molécula original de ADN.
Duplicar el ADN con precisión y rápidamente tiene una importancia crítica, tanto para la cartografía como para la secuenciación. Inicialmente los fragmentos de ADN humano se replicaban mediante clonación en organismos unicelulares que se dividen rápidamente, como bacterias o levaduras. Esta técnica exige mucho tiempo y mucho trabajo. A finales de la década de 1980 se generalizó el uso de un método revolucionario de reproducción de ADN llamado reacción en cadena de polimerasa (RCP). Esta técnica es fácil de automatizar y puede copiar una sola molécula de ADN varios millones de veces en unas pocas horas. En 1993, el bioquímico estadounidense Kary Mullis recibió el Premio Nobel de Química por idear esta técnica.
Bioinformática
Cuando esté terminado, el Proyecto Genoma Humano habrá generado un catálogo con la descripción de 50.000 a 100.000 genes humanos con cierto grado de detalle, mapas de alta resolución de los cromosomas, incluidos cientos de miles de puntos significativos, y miles de millones de información sobre secuencias de pares de bases. Para ayudar a los investigadores del genoma a determinar el sentido de este aluvión de datos hacen falta muchos instrumentos informáticos, como sistemas de información y gestión de laboratorios, robots, sistemas de gestión de bases de datos e interfaces de usuario gráficas.
Se ha desarrollado un nuevo campo de investigación llamado bioinformática para satisfacer las exigencias planteadas por el programa. Los investigadores de bioinformática han creado bases de datos públicas conectadas a Internet para poner los datos del genoma a disposición de los científicos de todo el mundo. Así, los resultados de la cartografía de los genes humanos se encuentran en la Genome Database, y la información de secuenciación del ADN en varias bases de datos, entre ellas GenBank del NIH, Base de Datos de Secuencias de Nucleóticos del Laboratorio Europeo de Biología Molecular, DNA Databank de Japón y Genome Sequence Database del DOE.
Situación del proyecto
A principios de 1996, el Proyecto Genoma Humano iba ya por delante del calendario y por detrás del presupuesto. Se han cartografiado más de 4.000 genes al menos en un cromosoma específico, se han clonado 1.600 genes de función conocida, se han asociado 1.000 enfermedades genéticas con algún defecto de un gen cartografiado y se han secuenciado más de 150 millones de pares de bases de ADN humano. Se han publicado mapas de todo el genoma humano con marcas separadas por término medio cerca de 200.000 pares de bases. El objeto final del Proyecto Genoma Humano es estrechar la separación entre marcas hasta aproximadamente 100.000 pares de bases y secuenciar al menos 3.000 millones de pares de bases para el año 2005 (año en que se completó el anñalisis del genoma).
En años recientes se han identificado los genes asociados con enfermedades hereditarias, como la fibrosis quística, la distrofia muscular o la enfermedad de Huntington. Éste es el primer paso en el desarrollo de mejores pruebas de selección genética, nuevos medicamentos y tratamientos genéticos para combatir estas patologías. La capacidad para corregir defectos mortales de la herencia genética humana puede alterar espectacularmente la forma de enfocar la enfermedad.
El mayor conocimiento del genoma humano puede tener también consecuencias éticas, jurídicas y sociales muy controvertidas. Los primeros resultados ya han estimulado un debate internacional sobre la conveniencia o no de patentar para uso comercial secuencias de genes humanos y de poner la información sobre genética humana a disposición de empresas de seguros y empleadores, así como de corregir los defectos genéticos de forma que podrían transmitirse de generación en generación.

miércoles, 9 de octubre de 2013

Años 80. Stephen Hawking y la teoría del Big Bang



Los avances tecnológicos y científicos permiten comenzar a dar respuesta a preguntas esenciales del hombre. Con la combinación de los principales logros de la física del siglo XX, Stephen Hawking reelabora la teoría del Big Bang, la gran explosión que dio origen al universo.
 



Stephen Hawking y la teoría del Big Bang
La tesis que vincula el nacimiento del Universo a su fin debe mucho a la combinación de los dos grandes logros de la física del siglo XX: la relatividad general y la mecánica cuántica.
La contribución que a esta tesis hicieron investigadores como Jayant Narlikar en la India y Jim Hartle en California - USA, así como varios especialistas soviéticos, fue sumamente importante. Pero es sobre todo el nombre de Stephen Hawking, de la Universidad de Cambridge en el Reino Unido, el que aparece más estrechamente asociado a este descubrimiento.
Mientras lucha contra su esclerosis lateral amiotrófica, una enfermedad incurable del sistema nervioso, Hawking ha hecho importantísmos aportes a la ciencia en lo que respecta a las preguntas esenciales que el ser humano se ha preguntado a lo largo de la historia de la humanidad.

 
Durante veinte años, sus trabajos se concentraron en el estudio de la singularidad -es decir de un punto de partida de materia de densidad infinita y volumen cero, tal como debe existir, según la teoría general de la relatividad, en el corazón de los agujeros negros o como debió existir en el origen del Universo.
En efecto, se puede describir el Universo con las mismas ecuaciones que un agujero negro. 
Un agujero negro es una región del espacio en la cual la materia está concentrada y ejerce una fuerza de atracción gravitatoria tan intensa que la luz misma no puede alejarse de su superficie. Los objetos exteriores pueden ser arrastrados por el agujero negro pero nada de lo que existe en él puede ser directamente percibido del exterior.
Un agujero negro puede formarse cuando una estrella un poco más masiva que nuestro Sol, al llegar al fin de su vida, se contrae sobre sí misma.
Las ecuaciones de la relatividad general demuestran que una estrella que se "colapsa" en el interior de un agujero negro debe efectivamente contraerse hasta el estado final de una singularidad. Es aquí donde las ideas de Hawking provocan gran revuelo; Hawking demuestra que las ecuaciones en virtud de las cuales el colapso de una estrella da nacimiento a una singularidad obligan igualmente a concebir el nacimiento del Universo a partir de una singularidad.
Sabemos que el Universo está en expansión porque las galaxias lejanas, tales como las observamos, se alejan de nosotros a velocidades proporcionales a su distancia. Ello no significa que nuestra propia galaxia, la "Vía Láctea", esté en el centro del Universo, pues este fenómeno de recesión debe poder percibirse de la misma manera a partir de cualquier punto del universo en expansión. Este descubrimiento de los años veinte, es uno de los fundamentos de la Teoría del Big Bang, según el cual el universo ha existido infinitamente caliente, dilatándose desde hace unos 15 mil millones de años.
Remontándose en el tiempo e invirtiendo el sentido de las ecuaciones, todas las estrellas y todas las galaxias deben haberse encontrado aglutinadas en una masa muy caliente, es decir, en una singularidad original.

1980. El sueño terminó: el asesinato de John Lennon



El 8 de diciembre de 1980 el mundo entero se sumió en el dolor debido al asesinato de John Lennon. El viejo sueño de varias generaciones de volver a ver a los Beatles juntos, terminó.



El sueño terminó: el asesinato de John Lennon
El 8 de diciembre de 1980 el mundo entero se sumió en el dolor debido a la inesperada muerte de John Lennon, asesinado a tiros por un psicópata frente a su domicilio, en momentos en que se encontraba acompañado de su esposa Yoko Ono.
El ex-Beatle falleció casi instantáneamente, al tiempo que su asesino era detenido sin oponer resistencia. Se trataba de Mark Chapman, un enajenado largamente obsesionado con la figura de Lennon.


La noticia debió ser confirmada una y otra vez por los médicos, la policía y los medios de difusión de Nueva York, cuyas centrales quedaron virtualmente bloqueadas por miles de llamadas. Una multitud se reunió frente al domicilio del artista.
La muerte de John, tan sorprendente como absurda, irrumpió en momentos en los que, una vez más, se hablaba de intentos para hacer resurgir "The Beatles". Ellos constituyeron la experiencia estética más influyente del siglo XX, y aun hoy siguen presidiendo la causa del rock a nivel musical e ideológico.
En muchos rincones del mundo, tres generaciones lloraron ese día y vivieron la muerte de John Lennon como una inexplicable catástrofe común.
Como dijo el escritor Gabriel García Márquez (Premio Nobel 1982) ante el hecho: "En un siglo en que los vencedores son siempre los que sacan más votos, los que meten más goles, los hombres más ricos y las mujeres más bellas, es alentadora la conmoción que ha causado en el mundo entero la muerte de un hombre que no había hecho más nada que cantarle al amor. Es la apoteosis de los que nunca ganan".
 

lunes, 7 de octubre de 2013

A fines de la década del '70 una nueva enfermedad azota al mundo: el SIDA



Una extraña enfermedad azota al mundo: el síndrome de inmuno deficiencia adquirida -SIDA- descubierto a fines de la década del '70 y aislado en 1983, se expande por la población mundial, sin haberse hallado aún hoy un método eficaz para logar eliminarlo.


Un nuevo virus azota al mundo: el SIDA

Para las nuevas generaciones el SIDA es una misteriosa plaga que está derrotando a la todopoderosa ciencia médica. Para los más veteranos reproduce el pánico que extendían antaño enfermedades como la viruela o la tuberculosis.
En un principio, cuando se pretendió que la enfermedad atacaba sólo a los homosexuales y drogadictos, el tema no se trataba explícitamente, y representaba un tabú.

Actualmente los grupos de riesgo se han ampliado y abarca desde los niños recién nacidos de padres afectados, hasta las parejas heterosexuales sin demasiadas particularidades.

El prejuicio de que el riesgo de contraer el SIDA era patrimonio de "homosexuales, bisexuales y drogadictos": los "otros". Eso creó la convicción en la mayoría de la población de que ellos estaban fuera del problema. Esta fue la principal causa que permitió el exponencial estallido que ha tenido el SIDA desde su descubrimiento e identificación a mediados de la década del '80.

El Síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA), es el estado final de la infección crónica producida por el retrovirus VIH (virus de la inmunodeficiencia humana).
El SIDA es una enfermedad que anula la capacidad del sistema inmunológico para defender al organismo de múltiples microorganismos, produciéndose graves infecciones. 
Se caracteriza por astenia y pérdida de peso importantes, y con frecuencia por complicaciones neurológicas debidas a la lesión de las células cerebrales.También tiene una elevada incidencia en ciertos cánceres, especialmente el sarcoma de Kaposi; uno de sus primeros síntomas consiste en la aparición de lesiones violáceas en la piel. Otros tumores frecuentes son los linfomas de células B.
El VIH es un retrovirus, es decir que su material genético se encuentra en el Ácido Ribo-nucleico -ARN- y de allí pasa al Ácido Desoxiribonucleico -ADN-, siguiendo el proceso inverso de todos los virus conocidos.
Esta particularidad le permite integrarse al material genético de las células infectadas y transferirse directamente a las células hijas durante el proceso de división celular. De esa manera el virus puede vivir en estado latente durante largos períodos en el núcleo de células atacadas, esperando un estímulo para desarrollarse.
Es este aspecto silencioso del virus el que plantea el problema más grave para su eliminación.
En el momento de la infección se produce una fuerte reacción inmunitaria. La intensidad de esta respuesta lleva con frecuencia a un estado de fatiga, de fiebre y a otras manifestaciones patológicas que pueden durar varias semanas, según el individuo. 
Cuando las células ya contagiadas se introducen  en el nuevo organismo vía esperma, secreciones vaginales o la sangre, se produce una reacción habitual: las defensas del cuerpo generan anticuerpos y estas tratan de eliminar el virus extraño.

Pero la principal forma de difusión de la infección no es provocada por las partículas libres de VIH circulantes en la sangre, sino por el contacto que se produce entre las células afectadas y las sanas. De esta manera, un tipo particular de glóbulos blancos, los linfocitos T4, son los principales afectados.

En el funcionamiento normal del organismo estas células cumplen la función, junto con los linfocitos B, de reconocer y atacar toda molécula extraña. Al ser los propios linfocitos T4 el objetivo de la infección, con su desaparición en el desarrollo de la enfermedad, la tarea inmunitaria no puede ser cumplida. Así, es que el propio sistema inmunitario es el que produce la desaparición de uno de los principales agentes de defensa del organismo. Se abre de esta manera el camino para que cualquier otra infección, que en circunstancias normales fuese rápidamente eliminada, se desarrolle. La proliferación de estas afecciones y la imposibilidad del organismo para combatirlas es la que en definitiva provoca la muerte.
El SIDA se transmite por la sangre, por contacto homo o heterosexual, a través de la placenta desde la madre infectada al feto y posiblemente a través de la leche de la madre infectada. Las transfusiones sanguíneas fueron una vía de transmisión importante antes

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